El cuadro local es el colista del grupo y el único equipo que no ha logrado ningún triunfo hasta el momento La visita al feudo del colista, el Gondomar, se presenta a priori factible para que el Lemos sume un nuevo triunfo a su casillero. La realidad es que el cuadro vigués está aprovechando el hecho de actuar sin presión en las últimas jornadas para poner en apuros a sus rivales y tratará de hacer lo propio con el Lemos en el compromiso de esta tarde. El campo de As Gaiandas siempre fue gafe para los monfortinos, estadística que los pupilos de Francis tratarán de romper en la cita de esta tarde.
23 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las cifras del Gondomar, colista del grupo y sin haber conseguido ninguna victoria, permiten aventurar que será presa fácil en el partido que le enfrentará con el Lemos a partir de las 17 horas en el campo de As Gaiandas. Lo cierto es que realizando una lectura más reposada de las cifras del cuadro vigués, sobre todo tras la llegada de Serafín Neira al banquillo, se deduce que en toda la segunda vuelta no ha encajado ninguna goleada y que, como ejemplo más reciente, en la última jornada cayó por la mínima en Xove con un gol de penalti. El hecho de dar ya por hecho la triste circunstancia de estar ya descendido a Preferente ha ocasionado que los vigueses se sacudieran de un plumazo los nervios y la responsabilidad y se dediquen única y exclusivamente a disfrutar jugando al fútbol, circunstancia que los ha convertido en un equipo peligroso para cualquiera. La nota positiva es que el Lemos afronta la salida al feudo del campo colista en su mejor momento de juego y resultados desde que comenzó la competición. Dos triunfos fuera de casa en tres partidos son los números que avalan a un equipo que cree plenamente en sus posibilidades y que quiere tener un papel de protagonista en el tramo decisivo de la competición de Tercera División. Los monfortinos son conscientes de que se juegan mucho en un partido en el que a priori tienen que ganar por obligación ante un rival que saldrá completamente relajado al encuentro, mientras que a los visitantes únicamente les sirve vencer con solvencia. El principal problema del cuadro visitante estará en su mentalidad, ya que el enfrentamiento con el colista le llega después de haber superado de manera consecutiva al segundo y al tercer clasificado del grupo. Un triunfo supondría el tercero consecutivo de la entidad que preside Manolo Ferreiro y le acercaría a la zona alta, mientras que un tropiezo sería un frenazo muy brusco.