Los dueños de la cantera de A Campa creen que el Seprona anulará la denuncia

Francisco Albo
FRANCISCO ALBO FOLGOSO DO COUREL

LEMOS

La empresa que gestiona la explotación afirma que dispone de licencia por silencio administrativo El grupo empresarial Cupire Padesa, propietario de las canteras de pizarra de A Campa, confía en que la denuncia presentada por el Seprona contra esta explotación no tenga ninguna repercusión en su actividad. Los servicios jurídicos de la empresa entienden que el silencio administrativo del Concello de O Courel desde 1988 supone sin ninguna duda que la empresa cuenta con licencia municipal para explotar la cantera, aunque esta licencia no haya llegado a ser concedida formalmente.

04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El grupo Cupire Padesa espera que el problema planteado por la denuncia del Seprona pueda resolverse favorablemente sin necesidad de pasar por los tribunales, ya que sus servicios jurídicos entienden que el silencio administrativo por parte del Concello de O Courel supone que la explotación pizarrera de A Campa cuenta a todos los efectos con licencia municipal de actividad. La empresa solicitó dicha licencia al Ayuntamiento en el año 1988, pero ésta todavía no fue formalizada. Javier Fernández, director del grupo Cupire, afirma a este respecto que «a nivel de régimen legal la cosa está totalmente clara» y considera que no debería haber ningún inconveniente para que el expediente sea archivado dentro de los plazos legalmente establecidos. «Cabe esperar que la alcaldía y el Seprona puedan aclarar la situación de forma favorable y que el problema se solucione en breve plazo», añade. Preocupación En cuanto a la preocupación que puede haber despertado la denuncia del Seprona entre los trabajadores de la empresa y los demás vecinos del municipio de O Courel, Javier Fernández dice que «es lógico que se haya generado cierto nerviosismo, ya que la pizarrera de A Campa es la principal fuente de empleo de la zona». No obstante, «creemos que finalmente no habrá ningún motivo serio para temer por la continuidad de la explotación», añade el director de Cupire.