Todo dentro de un orden

La Voz

LEMOS

En la sociedad de los compadres no faltan los agentes de orden público. Policías nacionales y municipales, guardias civiles y hasta algún vigilante privado se encargaron ayer de velar por el correcto desarrollo de los acontecimientos carnavalescos en el sur lucense. El fornido y circunspecto agente de la imagen vigiló en Matamá -en el municipio de Sober- una llamativa ceremonia con aspecto de boda.