Un industrial construye tres naves en una parcela de Os Acivros y las ofrece por un arrendamiento mensual Los empresarios del polígono industrial de Chantada se reunirán hoy para reactivar su asociación y reivindicar a Sigalsa un cambio de orientación en la gestión de esta superficie. Lo que ellos proponen es que se hagan parcelas más pequeñas para revitalizar el polígono. Para convencer a sus interlocutores podrían poner el ejemplo de Antonio Vázquez García, un industrial que compró una parcela de 2.000 metros cuadrados, la dividió en tres partes y construyó en ella otras tantas naves. Ya las tiene alquiladas.
24 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Antonio Vázquez supo ver que los solares de Os Acivros son demasiado grandes para los comerciantes y empresarios chantadinos que están pensando en mudarse del casco urbano al polígono industrial. El año pasado compró una parcela de 2.000 metros cuadrados, la más pequeña de las disponibles, para construir tres naves sobre ese espacio. Ahora las tiene alquiladas y sabe que hay demanda para más. «Si Sigalsa ofreciese terrenos más pequeños, compraría uno para levantar alguna otra nave», asegura. Dos de sus naves son de quinientos metros cudrados, y la tercera de cuatrocientos. Es el tamaño ideal para establecimientos de tamaño como hay en gran número en el centro de Chantada, y cuya actividad casa mal con un entorno urbano con tráfico, problemas de aparcamiento y vecinos que se molestan por el ruido. «En el polígono industrial todo resulta mucho más cómodo», explica Antonio Vázquez. El arrendador de esta parcela pagó a la sociedad Sigalsa el metro cuadrado a cuatro mil pesetas (24,04 euros). Sus clientes le abonan 80.000 pesetas (480,81 euros) al mes por el uso de cada una de las naves. Primera experiencia Esta primera experiencia de terreno en alquiler demostraría, según los industriales que propugnan más flexibilidad en la gestión del área de Os Acivros, que el polígono tiene claras posibilidades de crecimiento gracias a su buena situación geográfica. Su tesis es que las parcelas actuales son demasiado grandes y caras para que las pequeñas industrias instaladas en el casco urbano se decidan a mudarse. Para solucionar el problema, proponen a Sigalsa y al Ayuntamiento la compra de más terrenos para ampliar el polígono, que este terreno sea parcelado en espacios de entre 1.000 y 1.500 metros cuadrados, más adaptados a la demanda real y que los precios de venta sean más reducidos que los actuales.