En el grupo de clasificación de los sarrianos están el equipo lucense y el Ourense El Landrús está empeñado en romper moldes y no hay quien lo pare. Si en la liga marchan invictos, en la Copa Galicia arrancaron arrollando a todo un primera de la categoría gallega, el Campus Lugo. El grupo lo comparten con el equipo lucense y el Ourense. La victoria les deja con un pie en los cuartos de final. Sólo una derrota por más de 25 puntos ante los ourensanos les privaría de tal privilegio.
20 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.F. LÓPEZ SARRIA Landrús Sarria, 45 (19, 24): Coronel y Carliños (pilieres), Bruña (talonador), Forni y Boal (segundas), Tino y Vila (flankers), Juan Mari (ocho), Boca (medio melé), Patrick (medio apertura), Caloto y Méndez (centros), Efrén y Lois (alas), Abrahan (zaguero). También jugaron Quique, Simón, Fernan y Goyanes. Campus Lugo, 19 (7, 12). Árbitro: Jorge, de la delegación lucense. Anotadores del equipo local: Patrick, 1 ensayo (5 tantos) y 5 transformaciones (2 tantos cada una) y también ensayaron Forni, Quique, Vila, Boca, Juan Mari y Méndez. Incidencias: Buena asitencia de público en el campo de O Chanto de Sarria. El Landrús rompió los pronósticos y arrolló materialmente al Campus Lugo (Euita) que milita en la Primera Autonómica. Los sarrianos lo hacen en la Segunda en la que marchan invictos, por un contundente 45-19. Este resultado les deja prácticamente en los cuartos de final de la copa ya que tendrían que perder con el otro componente del grupo, el Ourense, por más de 25 tantos. Comenzó marcando el cuadro visitante en el partido que les enfrentaba el sábado en O Chanto. Pero poco les duró la alegría puesto que el equipo local, aún jugando a rachas, se hizo con el dominio del choque y del marcador. La veteranía y experiencia que aportan a los sarrianos los ex componentes del Xabarín, de División de Honor, Juan Mari, Tino y Boal, dan mucho orden a las líneas locales. Al descanso se llegó con 19-7. A pesar de la falta de ritmo que se aprecia en el Landrús, ello no impidió que el juego de la delantera -lo mejor del equipo- se impusiera en las melés y touches. Sin embargo, en más de una ocasión los jugadores de esta posición tuvieron que echar una mano a la línea ya que la foranéa era superior. La progresión de Coronel es una de las notas destacadas.