Cientos de personas acudieron a la «queima das fachas» El fuego rodeó de nuevo el castro de Castelo el viernes por la noche. Medio centenar de «fachas» colocadas en fila a lo largo del perímetro de la loma que preside este pueblo del municipio de Taboada fueron encendidas, reviviendo una tradición cuyos sostenedores relacionan con antiquísimos ritos precristianos.
08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La queima das fachas de Castelo reunió a centenares de vecionos y curiosos llegados de diferentes puntos de la comarca y del resto de Galicia para presenciar un espectáculo en el que el fuego es el protagonista absoluto. En esta ocasión, la quema comenzó a las once y cuarto de la noche, con puntualidad absoluta sobre el horario previsto. A esa hora todavía completaban los cerca de trescientos metros de trayecto entre el pueblo y el castro muchos de los que iban a asistir al espectáculo. Colaboradores de la comisión de fiestas fueron prendiendo fuego una a una y con la ayuda de pértigas a las decenas de fachas colocadas en círculo siguiendo el perímetro del castro, desbrozado hace unos años para que acontecimiento luciese más. Hace semanas La elaboración de las antorchas comenzó hace dos semanas, con la recogida colectiva de ramas de agucios, el arbusto que crece en los bosques de Taboada y cuya madera, convenientemente entrelazada, arde lentamente, alargando la duración de un acto cuyo origen nadie recuerda a ciencia cierta. El viento que sopló durante toda la noche del viernes jugó contra el trabajo de los constructores, y aceleró la combustión de las fachas. Pero ni el viento ni el frío impidieron que las llamas del castro de Castelo se viesen desde muchos kilómetros a la redonda, como les gusta recordar a los vecinos. Casi una hora más tarde de empezar a arder, las fachas más resistentes terminaban de consumirse y los grupos de gaiteiros y baile popular contratado por la comisión organizadora apuraban sus últimas actuaciones. El público que había presenciado la quema empezó entonces a desandar el camino en dirección al pueblo, donde comenzaba una verbena que no concluiría hasta altas horas de la madrugada. Investigación La fiesta de la queima das fachas se mantiene con vigor como el acto más distinguido de las fiestas patronales de Castelo. En la afirmación de este acto jugó un importante papel la Fundación Francisco Fernández Iglesias, que promueve además de la celebración de la fiesta la investigación de sus orígenes.