BEATRIZ FRANCO LA ENTREVISTA Pilar Benito, asturiana que colecciona autógrafos de los peregrinos que pasan por Paradela Como dice el refrán, gallegos y asturianos primos hermanos. Quizá por ello o por la amistad que la unía a una familia de Pacios, en Paradela, la asturiana Pilar Benito Zancas pasa sus vacaciones en este municipio. Pero no es una mera visitante. A sus 77 años, dedica parte de su tiempo a una curiosa labor hospitalaria. Los peregrinos que llegan a estas tierras por el Camino de Santiago se encuentran con esta risueña mujer, quien se dirige a ellos en tono cordial: «Bienvenidos, una asturiana les saluda».
06 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Situada bajo un roble en el cruce de O Toural, Pilar Benito pide a los caminantes de la ruta jacobea una dedicatoria o una firma en una de sus libretas. Son ya dieciocho cuadernos los que tiene en su haber. Empezó a poner en práctica esta costumbre cierto día, cuando paseaba por el campo y avistó a unos peregrinos, a los que se les ocurrió pedirles que le firmaran un autógrafo o que le escribieran alguna dedicatoria en una pequeña libreta de pasta verde que todavía conserva y hojea con cariño. -¿Qué les ofrece a los peregrinos en este tramo del Camino Francés? -Les doy un rato de conversación y ellos me responden con simpatía y cariño. A veces también cantamos juntos y compartimos experiencias. En muchas ocasiones me fotografío con ellos e incluso me carteo con algunos de los romeros que han pasado por aquí, como es el caso de dos gemelas argentinas. A cambio de la acogida que les dispenso cuando pasan por aquí, ellos dejan su firma en mis libretas, me hacen regalos, me dedican unas palabras, me trazan curiosos dibujos e incluso me piropean, me dicen que soy muy sonriente y simpática. -¿Tiene un aprecio especial por alguna de esas dedicatorias? -Hay una que dice: «Me perdí en el Camino y encontré un ángel, y ese ángel era Pilar, que me sacó de apuros». Es mucha la gente que me dedica unas palabras. En mis libretas tengo dedicatorias de personas de muchas partes del mundo: Bélgica, Brasil, México, Argentina. Incluso tengo una dedicatoria reciente que me escribió el alcalde de Portomarín, Eloy Rodríguez, y que dice los siguiente: «Esta simpática asturiana que con tanto cariño trata a los peregrinos -que camino de Santiago pasan todos los días- qué gran labor está haciendo, gracias en nombre de todos».