El conselleiro, del centro médico al hospital

LEMOS

Hernández Cochón inauguró las reformas ejecutadas en las instalaciones sanitarias de Sober y Monforte En el hospital de Monforte, el conselleiro inauguró las reformas efectuadas en el servicio de anatomía patológica y en las áreas de mortuorios y tanatorio, que han supuesto en total una inversión de sesenta millones de pesetas.

04 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Además de la obra civil, la reforma conllevó la renovación del equipamiento electromédico y del mobiliario clínico. A diferencia de lo que sucedió en Sober, aquí apenas hubo discursos y no fue descubierta ninguna placa para conmemorar el acto. La visita tuvo más bien un carácter de aséptica inspección técnica. Hernández Cochón, flanqueado por el director del centro, Eleuterio López Louzao, y el alcalde de Monforte, Nazario Pin, comenzó visitando el área administrativa y los laboratorios de anatomía patológica, que tras la reforma cuentan con una superficie de 198 metros cuadrados. El conselleiro escuchó atentamente las explicaciones de los responsables del área mientras examinaba las diferentes dependencias: locales para punciones, microscopia y fotografía, secretaría, despacho, almacenes... Seguidamente, la comitiva visitó las zonas destinadas a los últimos cuidados que un centro sanitario puede proporcionar al ser humano. El área de mortuorios y el tanatorio del hospital monfortino disponen ahora, respectivamente, de 130 y 96 metros cuadrados de superficie. Según el Sergas, la reforma ha dotado a estos servicios de unos espacios «máis funcionais, máis modernos e adaptados ás necesidades actuais». Sin dar muestras de aprensión, el conselleiro y sus acompañantes recorrieron el ancho corredor habilitado para transportar los cadáveres desde el hospital hasta las cámaras frigoríficas y las salas de autopsias y de preparación, deteniéndose en cada una de ellas. En tono profesional, Hernández Cochón destacó los avances tecnológicos incorporados a estas instalaciones -que incluyen un nuevo sistema de climatización- y, como contraste con las limitaciones técnicas de otros tiempos, mencionó una experiencia personal, explicando que cierta vez participó en el reconocimiento de las víctimas mortales de un accidente aéreo bajo un intenso calor estival. Túmulos La última etapa de la visita fue en las nuevas salas de túmulos, que ahora cuentan con un acceso directo al exterior reservado a los parientes de los fallecidos, separada de la entrada para traslado de cádaveres. Ya en el exterior del hospital, un vigoroso apretón de manos entre el conselleiro y el alcalde puso fin a la visita.