El final de las obras aboca al Ayuntamimento a encarar el conflicto de los terrenos ocupados ilegalmente La reforma del antiguo cuartel de de Currelos está a punto de concluir. La transformación de este inmueble en un centro social para uso de los vecinos del norte de O Saviñao ha costado 46 millones de pesetas y casi dos años de obras. Los responsables municipales esperan poder hacerse cargo del edificio a finales de este mes. Con el final de las obras llega también el momento de la verdad para la polémica de la supuesta apropiación irregular por parte de algunos vecinos de una buena parte de los terrenos de uso público que rodean las dependencias abandonadas por la Guardia Civil hace cerca de diez años.
10 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El final de las obras del cuartel aboca al Ayuntamiento a tomar una decisión firme sobre el problema de los límites del terreno público que rodea este edificio oficial. El alcalde de O Saviñao, Joaquín González, confirmó ayer que el Ayuntamiento pretende aprovechar esa parcela para construir una pista polideportiva al aire libre y de uso público. Cuando surgieron las primeras denuncias públicas sobre la supuesta apropiación de parte del recinto del cuartel por algunos propietarios de las fincas próximas, los responsables municipales decidieron aplazar cualquier resolución hasta que terminase la reforma del cuartel. Ahora, las decisiones parecen ya inaplazables. Joaquín González, avanzó ayer que intentarán llegar a un acuerdo negociado, pero admitió que esta opción parece «difícil». Si no fuese posible, advirtió, el Ayuntamiento no dudará en recurrir a los tribunales. En su momento, el Ayuntamiento había encargado un informe sobre la situación del recinto del antiguo cuartel. El perito que lo realizó fue tajante. Alrededor de mil metros cuadrados de la finca de titularidad pública que rodea el edificio habían desaparecido engullidos por fincas particulares de los alrededores.