Patear O Courel sin cansarse

La Voz

LEMOS

TERRA ADENTRO

01 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

EN ESTOS DÍAS TAN CALUROSOS, para que no se me fundiesen las neuronas, decidí abondonar el tórrido valle de los Lemos e ir al Courel para respirar viento fresco. En O Incio ya comenzó a refrescar y recuperé las ideas y los sentidos. Así, pude disfrutar de los bonitos valles de Lóuzara y de Ponte Lóuzara, antes de llegar al pueblo de Paderne. Allí, me paré en Casa Rodrigo y me dispuse a caminar. PERO EL AMIGO CARLOS LÓPEZ, que regenta la casa de turismo rural junto a su madre, Enma López, me ofreció recorrer el Courel por bonitas pistas, caminos y corredoiras sin cansar mis piernas. Me recomendó utilizar uno de sus quads, o lo que es lo mismo, esas cómodas motos de cuatro ruedas que lo mismo cruzan un charco, que trepan por una ladera o circulan por carretera a toda velocidad. HICIMOS UNA RUTA desde el pueblo de Paderne a la Devesa de Paderne, y llegamos al alto de A Escrita, a 1450 metros. Desde allí fuimos al alto de A Pedra y descendimos a Pedrafita do Courel, para regresar de nuevo a Paderne. Pero desde el alto de A Escrita también se puede acceder a Seceda, a Mercurín o a Sobredo, o incluso a Gamiz y al valle de Lóuzara. El número de senderos es tan amplio que alquilando uno de estos vehículos se puede llegar desde Paderne al monte Piapáxaro, a la Devesa de Rogueira o a la mina de A Toca a través de pistas.