BNG y PP mantienen el particular pulso que iniciaron hace más de dos semanas en el pleno por sus diferencias de criterio sobre la gestión de la piscina cubierta municipal. Mientras el concejal de Deportes, Juan Carlos Díaz, achaca las críticas a la «ignorancia atrevida» de los nacionalistas, estos dicen que los populares «están a perder os nervios» en este asunto. Juan Carlos Díaz respondió al malestar del Bloque por los cambios en el horario de la piscina precisando que las características del servicio «están en todos los folletos que la empresa tiene a disposición de los usarios». El concejal de Deportes calificó la gestión de la piscina de «intachable» y recordó que la contratación a esta empre fue elogiada por los propios nacionalistas. Por su parte, el consello local replicó a lo que califica como «insultos» del portavoz del gobierno local denunciando que la dirección de la piscina recibió un escrito de protesta, firmado por mán de cien usuarios, para que las instalaciones no cierren los sábados por la tarde y los domingos por la mañana. «Este descontento está motivado polo feito de que a pecharan sen aviso», advierte el consello local, que entiende que los cambios en los horarios debieron comunicarse a los usuarios «cando se fixeron socios». El BNG afirma que el agua de duchas y piscinas «está fría a maioría dos días» y que los vestuarios tienen «innumerables deficiencias».