«No podemos dar gato por liebre»

La Voz

LEMOS

LUIS DÍAZ LA ENTREVISTA José Rodríguez, ganador de un Acio de Prata en la Cata dos Viños de Galicia

16 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Lleva muchos años y ha cosechado muchos premios en el mundo del vino. Suficientes para que el éxito se le subiese a la cabeza. No ha sido así. José Rodríguez Gómez ve las cosas con la misma prudencia que cuando se asomó a este negocio de la mano de la feria de Amandi. La Cata dos Viños de Galicia recompensó este año su coherencia con un Acio de Prata para Val da Lenda. -¿Tienen tanta importancia los premios? -Valen de mucho para el bodeguero como estímulo a la preocupación por hacer las cosas bien, por lo menos por hacerlas lo mejor que se sabe. Para el distribuidor, influyen menos de lo que se piensa. -¿Por qué? -Es mucho más difícil mantener clientes que hacerlos. Cuando se juega con la calidad, el vino se va abriendo camino el mismo. Todo requiere su tiempo, no se va a todos los sitios en un día. -Y los distribuidores quizá intuyan que a veces también hay vinos «de premio»... -Quien funcione así, comete un gran error. Si quieres hacerte un sitio en el mercado tienes que ganar prestigio para tu marca. Eso se consigue con una calidad similar entre todas las partidas que pones a la venta. La competencia esta ahí y Ribeira Sacra tiene unos costes de producción muy altos. No puede dar gato por liebre. -¿Dónde está el mayor riesgo para la calidad? -Al viticultor le parece una montaña tener que arrancar racimos cuando llega esta época. Aún prefiere dejar en la vara lo que luego puede perder por podrido o por verde. -¿Sobran varas? -El problema es que se podan las cepas igual que cuando no se abonaba. Cuando la necesidad apriete, tendrán que cambiar muchos hábitos. -¿Qué opinión le mereció la Mostra dos Viños? -Va muy bien encaminada. Sempre hay algún fallo cuando se empieza, pero por fin es lo que tiene que ser. En Galicia hay un ochenta por ciento de gente que nos desconoce. -¿Sobrevivirán las pequeñas bodegas? -Con el paso del tiempo, es más fácil que la ribeira quede en manos de unas cuantas bodegas fuertes.