O Courel. Esta zona forma uno de los dos núcleos del espacio Ancares-Courel, que ocupa en total 102.685 hectáreas. El área se extiende por los municipios de O Courel, O Incio, Pobra do Brollón, Quiroga, Samos, Triacastela y Ribas do Sil, aunque no ocupa la totalidad del territorio de todos ellos. Entre sus principales valores, Medio Ambiente destaca la «elevada biodiversidade, tanto a nivel de especies como de comunidades» y la existencia de hábitats naturales «especialmente interesantes pola súa rareza». También forman parte de esta zona los concellos de O Cebreiro, Becerreá, Cervantes, As Nogais y Navia de Suarna. Cañón del Sil. Este espacio natural, de más de quince kilómetros de longitud, tiene una superficie total de 5.961 hectáreas, repartidas entre los municipios de Pantón, Sober, Nogueira de Ramuín y Parada do Sil. La consellería señala las «marcadas influencias mediterráneas» de la zona, así como los importantes bosques de castaños existentes en las zonas sombreadas y el «mato intercalado cos tradicionais bancais de viñedos». O Faro. La superficie de esta zona es de 3.002 hectáreas y afecta a los municipios de Chantada, Carballedo y Rodeiro. Entre sus principales rasgos se menciona la «vexetación predominante de torgueiras e toxeiras», las amplias extensiones de carballeiras, las pozas de agua de las cumbres y las zonas de turberas. La Xunta destaca también la importancia de su avifauna y la presencia de la salamandra rabilonga, una especie endémica del noroeste ibérico. Río Cabe. La zona protegida conforma un espacio lineal que se extiende a lo largo del curso del río y que tiene una superficie total de 1.577 hectáreas. El territorio afecta a los términos municipales de Bóveda, O Incio, Pobra do Brollón, Monforte de Lemos, Pantón y Sober. Los responsables de Medio Ambiente llaman la atención sobre su «boa representación de bosques de ribeira» y sobre la existencia de especies piscícolas como la boga y la bermejuela, así como de diversas variedades de insectos.