MIGUEL CABANA CONTRAPUNTO
05 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Creo que los técnicos de carreteras de la Xunta que realizaron la modificación de las curvas del Balmao corren el mismo riesgo que el arquitecto que rehabilitó Piornedo. El primer día que Cuiña pase por la carretera de Lugo a Sarria se monta el pollo. Y no es para menos. Suprimir carriles y encajonar a los coches entre líneas continuas detrás de los camiones por una cuesta arriba era una buena solución para conducir rebaños en el siglo pasado, pero no para aligerar el tráfico. Y, desde luego, dejar en mitad de la calzada una zona vacía; es la primera vez en mi vida que veo semejante cosa; sobre todo cuando se podría aprovechar para ampliar los estrechos arcenes en una zona en la que ni siquiera hay caminos laterales para vehículos agrícolas. Quienes están de suerte son los sarrianos: ya tienen carril-bici a Lugo.