Descenso a la Cova das Choias

C. RUEDA / F. ALBO MONFORTE

LEMOS

Una gruta del municipio de Pobra do Brollón alberga uno de los espacios más singulares de la comarca de Lemos La Cova das Choias, uno de los espacios naturales más célebres y singulares de la comarca de Lemos, debe su origen tanto a los procesos geológicos como a la acción de la mano humana. La cavidad de la gruta ha sido agrandada en diversas épocas con galerías practicadas para la extracción de mineral de hierro. El interés de las huellas históricas de una actividad minera que se remonta al Imperio Romano se conjuga con el atractivo natural de este paraje subterráneo que alberga colonias de aves y murciélagos. Visitar la cueva no requiere conocimientos de espeleología y puede efectuarse sólo con algunas precauciones.

04 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La enigmática Cova das Choias es en gran parte de origen natural, aunque predominan en ella las cavidades practicadas por la mano del hombre para la extracción del mineral de hierro. Sus notables dimensiones se hacen patentes al poco de franquear la entrada. La bóveda alcanza unos treinta metros de altura, mientras que la longitud de la caverna es de unos 120 metros y la anchura sobrepasa los veinte metros. La gruta consta de tres niveles, siendo el intermedio el más interesante debido a la presencia de caprichosas formaciones rocosas modeladas por el paso del tiempo y por la acción humana. En el paisaje del interior de la caverna llaman también la atención los fuertes contrastes de colores producidos por la oxidación del hierro presente en la roca, que van desde los verdes intensos hasta una variada tonalidad de ocres. A unos 75 metros de la entrada, en la pared de la derecha, se abre una galería que comunica con el nivel inferior. El paso de un nivel a otro resulta algo problemático a causa del ligero desnivel y del suelo resbaladizo, por lo que conviene extremar las precauciones. Aquí se localizan otras cinco galerías, de las que sólo la central tiene salida al exterior, aunque se halla tapada por la maleza. Estas galerías fueron abiertas y explotadas en torno a los siglos XVI y XVII.