Alimento de madre

C. C. MONFORTE

LEMOS

Los pediatras del Hospital de Monforte fomentan la lactancia natural entre sus pacientes Casi todas las madres empiezan a dar pecho a sus hijos pero muchas abandonan esta práctica a las pocas semanas. Contra esta realidad pelean a diario los médicos del servicio de pediatría del Hospital de Monforte, que no se cansan de hacer recuento ante sus pacientes de las ventajas de todo tipo que tiene esta forma de alimentación de los bebés frente a las leches preparadas. «Aunque sólo fuese por la enorme implicación emocional que la lactancia materna genera entre la madre y el niño ya sería más que recomendable», señala uno de los facultativos de este servicio médico.

31 oct 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Cualquiera conoce hoy en días las virtudes de la lactancia materna para el desarrollo psíquico y físico de los bebés. Por eso, los médicos del servicio de pediatría del Hospital de Monforte han constatado que la práctica totalidad de las madres que dan a luz a sus hijos en este centro optan por esa forma de alimentación. Sin embargo, algunas se rinden al biberón a las pocas semanas del parto. Uno de los médicos del centro admite que en el control regular que se hace de todos los bebés al cumplirse un mes y medio de su nacimiento constatan que «muchas madres ya dejaron de dar pecho». Las razones son de lo más variado. Muchas madres alegan que no les llegaba y otras que al bebé no le sienta bien o que les provocaba cólicos. Son, en la mayor parte de los casos, explicaciones «de poco peso». Los médicos suponen que la mayoría de los abandonos se deben a la falta de paciencia. «Si ceden a la tentación del biberón, se lo seguirán dando, porque el niño siempre lo acepta muy bien». Los médicos dicen que es normal que en los primeros días tras el parto la madre tenga poca leche. «Los bebés pueden pasar un poco de hambre hasta los cuatro días, y no sucede nada», señalan. Muchos beneficios Lo fundamental, dicen los médicos es que los progenitores no desesperen y sepan de las virtudes de la leche materna. En la lista de beneficios destacan que favorece todas las necesidades nutricionales del bebé, que contiene anticuerpos que inmunizan al niño contra algunas enfermedades o que asegura el desarrollo correcto de la estructura ósea de la cara. En la madre previene las depresiones posparto, reduce los riesgos de cáncer de mama y protege contra el de ovarios, y, según algunos especialistas, ayuda a recuperar la línea. En el otro lado de la balanca, apenas nada. «Las contraindicaciones para la lactancia materna son muy raras», aseguran los médicos.