El proyecto de rehabilitación del edificio se prolongó durante dos años y costó 258 millones de pesetas El centro de salud de Monforte volverá a la normalidad el lunes, después de casi dos años de obras de reforma. Los usuarios utilizan ya desde el martes la puerta de entrada al centro que era habitual antes de que comenzasen los trabajos. Los portavoces del Sergas confirmaron ayer el final de la obra pero precisaron que no darán por terminado el proyecto hasta el lunes, con la instalación de todo el nuevo mobiliario y material sanitario adquirido durante los últimos meses. La inversión efectuada en el que el Sergas califica como uno de los centros de salud de más capacidad asistencial es de 258 millones.
20 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Responsables de la dirección provincial del Sergas visitaron ayer el centro de salud de Monforte para supervisar el acabado de las obras de reforma de las instalaciones. Los trabajos forzaron varios traslados sucesivos dentro del mismo inmueble de las diferentes áreas asistenciales. A partir del lunes, los usuarios tendrán acceso a la distribución de los servicios que estaba prevista en el plan de reforma. Los portavoces del Sergas pusieron ayer el acento en el hecho de que las obras no obligaron en ningún momento a restringir la asistencia que presta el centro de salud, situado en la calle Doctor Casares. Y eso a pesar de las dificultades técnicas que suponía modificar por completo la distribución interna de las distintas dependencias manteniendo al mismo tiempo el servicio. Sí tuvieron que ser trasladadas a la antigua casa de socorro de la avenida de Galicia las oficinas de los dos dentintas, del ginecólogo y de la asistenta social. La obra de reacondicionamiento del edificio comenzó por el semisótano y por el segundo piso. De esta forma, quedaba al margen la zona de consultas y la recepción, que son las que utilizan mayoritariamente los casi quinientos usuarios que cada día visitan estas instalaciones. En una segunda fase, iniciada a principios de este año quedó temporalmente clausurada la entrada principal. El acceso fue trasladado a la parte trasera del edificio, que da al paseo del Malecón, y la actividad constructora pasó a a la planta baja y el primer piso. La división del proyecto en varias fases tenía como objetivo, según el Sergas, «causa-las menos molestias posibles ós usuarios do centro».