Los jóvenes prefieren ligar por Internet

S.P MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Los cibercafés, convertidos en el punto de encuentro favorito de la juventud monfortina, se han multiplicado En Monforte no es nada difícil encontrar un cibercafé, más bien todo lo contrario, resulta bastante fácil. Hasta hace poco era algo infrecuente, pero ahora se han convertido en el lugar de encuentro preferido entre los jóvenes monfortinos. Han sustituido a los lugares clásicos para quedar como el parque o el cine. En la actualidad su éxito es seguro, pero tienen un incierto futuro. Las razones son la competencia, muchos cibercafés para poca gente, y la nueva ley reguladora que pronto verá la luz.

21 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los llamados cibercafés han proliferado en Monforte, porque se han convertido en el nuevo punto de encuentro de la juventud y han sustituido a las hoy anticuadas salas de juegos. Los responsables de estos lugares coinciden en señalar que el motivo de abrir fue que en Monforte no había ningún local de este estilo. Ahora conviven Cibergalia, Cibernet, el cíber de las galerías San Antón, Sorsay y Pin Ball. Sin embargo, aunque es un buen negocio, el futuro no está claro. Ahí está la nueva legislación que todavía no ha visto la luz, pero que pretende regular estas salas, para que el uso de los juegos en red, que permiten jugar a varios amigos juntos desde distintos ordenadores, quede restringido a los sucesores de los locales recreativos. Algunos abren desde media mañana, pero en verano, los clientes acuden habitualmente a partir de las siete de la tarde, y casi ningun local de este tipo tiene fijada la hora de cierre. Incluso hay ofertas veraniegas, y a partir de las nueve de la noche por veinte duros es posible navegar durante media hora. Fernando Zamarra, dueño de un cibercafe, asegura que «estamos abiertos hasta la una de la mañana o lo que haga falta. Aquí las pandillas se reúnen, hay ligoteo entre chicos y chicas. Sin saberlo, mucha gente de Monforte habla entre sí por los ordenadores. Hay quien teniendo ordenador en casa acude aquí para chatear y charlar con el de al lado. O que no saben con quién hablan, y resulta que está en esa misma habitación. Cada día pasa algo diferente». La sala de juegos Pin Ball es un ejemplo de evolución: mantiene los juegos de toda la vida, como el billar, pero ha incorporado los ordenadores porque es lo que busca la gente. Iván Fernández, dueño del local, reconoce que «muchas veces la gente joven viene y se sienta en grupos fuera. Venir aquí es una excusa, es el punto de encuentro entre los amigos». Los servicios preferidos Los chats son sin duda el servicio más solicitado de todos los que se ofertan. No hay un prototipo de usuario, pero, sobre todo, son adolescentes con ganas de conocer gente nueva. Lo que les resulta más atractivo es la posibilidad de adquirir otra personalidad, de ser alguien distinto por unos minutos. Manuel Calvete asegura que «se mantienen conversaciones interesantes con chicas, pero cuando se habla de quedar la cosa cambia». Para los más jóvenes los cibercafés son sitios para ligar. Si quieres navegar por Internet, chatear o conocer gente nueva puedes hacerlo en un cibercafé por 300 pesetas la hora.