Jugar gratis por apego a unos colores

F. LÓPEZ SARRIA

LEMOS

Salvo una esperada excepción, los socios de la Sarriana aplaudieron la decisión del plantel de hacerse cargo del club La multitudinaria respuesta dada por los socios a la convocatoria de los jugadores de la Sarriana el pasado viernes mostró a las claras el respaldo que tiene la iniciativa del plantel de hacerse cargo del club y salvarlo de la desaparición. Un aplauso unánime nada más empañado por el empecinamiento de un socio en la ilegalidad de la medida. Su absurdo comportamiento sólo es comparable con el afán de protagonismo en defenestrar a la entidad. La asamblea supo reconocer el ofrecimiento de la plantilla de jugar gratis y su desinterés en figurar en puestos directivos. El martes, la masa social ratificará a la gestora, que comenzará su trabajo.

29 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

No es fácil, salvo contadas excepciones, que en el fútbol aficionado las asambleas de los clubes cuenten con una concurrencia como la del pasado viernes en la convocada por los jugadores de la Sociedad Deportiva Sarriana. Más de cincuenta socios en una reunión de estas características dicen mucho del interés en la cita. Como hemos apuntado en este medio, la medida de que el plantel de una entidad deportiva se haga cargo de la misma antes de iniciarse la competición es pionera en el ámbito gallego. Pero no por novedosa despertó tanta expectación, sino que, por la dramática situación que atravesó el equipo de Ribela, sus salvadores merecían una respuesta tan firme y contundente. Voz cantante Le tocó llevar la voz cantante al capitán Luis que, arropado por Iñaki Pradera, Mundín, Cacha, Cata y Toño -Tourón y otros no pudieron estar presentes por diversos problemas personales- informó de la decisión de tomar las riendas del club para salvarlo de la desaparición. Para a continuación añadir que jugarían gratis, salvo que hubiera superávit al final de la campaña, y mantener las actuales categorías de la entidad. Sin embargo, al igual que el resto de jugadores, se negó rotundamente a figurar en cargos directivos. Como junta gestora, la postura del plantel es correcta y legal ya que sólo es preceptivo designar un secretario y pueden funcionar de manera mancomunada. Por otra parte, su condición de no socios, aunque alguno sí lo es, queda salvada al recibir el parabién mayoritario de los socios en una situación extraordinaria, como señalaron fuentes federativas y al no ser profesionales, ser parte viva de la entidad. Llegados a este punto, el empecinamiento de un socio en la ilegalidad de la medida, algo que aunque fuera así se debía obviar por la crítica situación, así como algunas preguntas envenenadas de algún otro, a punto estuvo de dar con la Sarriana en la federación. Se impuso el sentido común del resto de asambleístas y el próximo martes los socios ratificarán a la inédita junta. Pase lo que pase en el futuro, nadie podrá ignorar un gesto único en un mundo tan profesional como el futbolístico. Y, aunque la intención de los jugadores está muy lejos de cualquier protagonismo que no sea el amor por el club en el que bebieron sus esencias deportivas, lo cierto es que su decisión les colocará para generaciones venideras en peanas de verdaderos héroes. Gente así y no los detractores y destructores, es la que convirtió a esta villa en lugar próspero y acogedor y en santo y seña del Camiño de Santiago.