Se busca casa en la Ribeira Sacra

C.C. MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

El Ayuntamiento de Sober ofrece información inmobiliaria para atender una demanda creciente El tablón de anuncios del Ayuntamiento de Sober tiene desde esta semana un espacio reservado para las operaciones inmobiliarias. El incipiente mercado de compraventa y alquiler de casas rurales en la Ribeira Sacra ha animado a la alcaldesa de este municipio a poner en contacto a compradores y propietarios. «No se trata de competir con las inmobiliarias _explica Raquel Arias_, sino de dinamizar un mercado que hoy por hoy es todavía pequeño». La iniciativa ha tenido un eco inmediato. Los interesados en hacerse con una casa en Sober disponen ya en el Ayuntamiento de información sobre quince inmuebles.

20 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La alcaldesa de Sober huye de malas interpretaciones y se apresura a reconocer que su municipio «no es Benidorm», pero asegura que de un tiempo a esta parte hay demanda de casas rurales para alquilar en verano o para comprar como vivienda permanente. Ella relaciona esta aparente reactivación de un mercado antes puramente testimonial con la creciente promoción exterior de los encantos turísticos del país. Raquel Arias asegura que el Ayuntamiento de Sober no se ha inventado esta demanda. «Recibíamos con cierta frecuencia en las oficinas municipales consultas de personas de fuera interesadas en comprar o alquilar casas aquí». Así que se decidieron a sistematizar el servicio. La demanda inmobiliaria en Sober tiene dos caras, la de los turistas de verano, Semana Santa o navidades, y la de los oriundos de este municipio que se han jubilado en alguna de las ciudades gallegas y buscan una casa con encanto para volver. Lucrecia Expósito, la encargada de la Inmobiliaria Monfortina, asegura que el comprador-tipo de viviendas rurales suele tener lazos más o menos estrechos de parentesco en esta zona. Lo que busca está también claro: «una casa de piedra con terreno propio y de fácil acceso». Raquel Arias, en cambio, dice haber detectado también compradores extranjeros, gente procedente de otros países europeos, que quieren una casa cerca de los cañones del Sil o de cualquier otro paraje conocido de la Ribeira Sacra. «Son visitantes que conocen muy bien esta zona, al igual que los que suelen acudir a nuestra oficina de turismo preguntando por los socalcos o por el Cañón del Sil», dice la alcaldesa. Ayuda para el padrón En cualquier caso, Raquel Arias admite que el grupo numéricamente más importante es el de los pensionistas emigrados. Los retornados que vuelven para quedarse y no sólo para pasar el verano tienen incluso el mérito de impedir que el padrón de habitantes del municipio sucumba a la caída libre. Lo dice la alcaldesa. «Estas altas no son suficientes para compensar las bajas vegetativas, pero lo cierto es que sí ponen freno a un descenso demográfico que ya es importante pero que podría serlo mucho más».