Las hermanas que nacieron unidas por el abdomen hacen vida normal dos años después de ser separadas

La Voz de la Salud

LA TRIBU

Imagen de la madre con las gemelas y Patrícia Romero, enfermera neonatal del Hospital Sant Joan de Déu.
Imagen de la madre con las gemelas y Patrícia Romero, enfermera neonatal del Hospital Sant Joan de Déu. Hospital Sant Joan de Déu

Khadija y Cherive, que tienen ahora 2 años y cuatro meses, nacieron siendo siamesas y se encuentran «en perfecto estado de salud, con un crecimiento y un desarrollo óptimos»

16 feb 2026 . Actualizado a las 11:15 h.

Khadija y Cherive, las dos hermanas que llegaron a España para ser separadas después de nacer unidas por la parte superior del abdomen, hacen vida normal en su país, Mauritania, gracias a la cirugía de separación a la que se sometieron en el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona hace poco más de dos años. Ambas se encuentran bien de salud, pesan 10 kilos y solo les queda una cicatriz en el abdomen como recuerdo de la intervención quirúrgica. Un equipo asistencial del centro hospitalario catalán, formado por Ana Alarcón, jefa del Área de Neonatología, y Patrícia Romero, enfermera neonatal, han visitado estos días a las niñas en el hospital de Nuakchot, en la capital de Mauritania. «Hemos podido valorar a las niñas conjuntamente con el equipo del Hospital Mère et Enfant de Nuatchok y constatar su perfecto estado de salud, con un crecimiento y un desarrollo óptimos», sostiene Alarcón, que ya había viajado al país africano para el traslado de las niñas el 25 de octubre del 2023. «Tanto el equipo médico como la familia estamos muy satisfechos de la evolución, y los padres nos han transmitido un agradecimiento especial por la acogida y el trato recibido en el Hospital Sant Joan de Déu, que les hizo sentir como en casa a pesar de la distancia», añade. 

Las gemelas nacieron el 8 de octubre de 2023 en Mauritania unidas por la parte superior del abdomen y con un único cordón umbilical. Ante la imposibilidad de separarlas en su país de origen, las autoridades sanitarias mauritanas se dirigieron a Sant Joan de Déu para pedir asesoramiento a partir del acuerdo de cooperación internacional que ya existe entre el Ministerio de Sanidad de ese país africano y el hospital catalán.

Una semana después del nacimiento de las niñas, el equipo médico barcelonés recibía unas imágenes enviadas desde Mauritania y valoraba que la separación era factible y podía llevarse a cabo. Khadija y Cherive viajaron al Hospital Sant Joan de Déu y fueron tratadas gracias al programa solidario del Hospital, llamado Cuida'm, que financia con donaciones privadas el tratamiento de niños de países de baja renta que presentan enfermedades graves, pero curables, cuyas terapias no se pueden llevar a cabo en su país de origen.

Tan pronto como llegaron las siamesas, los profesionales les realizaron diferentes pruebas de radiodiagnóstico para ver el alcance de la conexión: qué órganos compartían, y si había conexiones óseas y/o vasculares entre ambos cuerpos. Los exámenes confirmaron que se trataba de un caso de siameses onfalópagos, es decir, que estaban unidas por la parte inferior del esternón y tenían dos hígados diferenciados, pero conectados por una zona común de unos seis centímetros.

Fueron intervenidas en la mañana del 8 de noviembre del 2023. La operación duró cinco horas y participaron una veintena de profesionales. Entre ellos, anestesiólogos, cirujanos, neonatólogos, enfermeros, auxiliares, ingenieros, bioingenieros y técnicos de imagen. Tras la operación, Khadija y Cherive fueron trasladadas a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, se recuperaron rápidamente y pudieron regresar a su país pocos días después. 

Las pequeñas estaban unidas por el hígado central, pero el tubo digestivo no estaba conectado. «Había un vaso de cierto calibre que se compartía, pero gracias a la planificación previa, pudimos afrontarlo en la cirugía. Nos permitió no solo reducir el tiempo en el que se desarrolló la misma, sino hacerlo con más seguridad», recalcó hace dos años Xavier Tarrado, jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica del hospital. Él mismo pronosticó en esa misma rueda de prensa que «las niñas podrán tener una vida totalmente normal e independiente». Y así ha sido.