Mariami, la primera bebé en recibir un trasplante parcial de corazón en Europa, recibe el alta
ENFERMEDADES
La cirugía se llevó a cabo en el Hospital Gregorio Marañón con la participación de una reconocida cardióloga pediátrica gallega, la doctora Manuela Camino
20 dic 2025 . Actualizado a las 13:54 h.El Hospital General Universitario Gregorio Marañón acaba de dar el alta a Mariami, la primera bebé menor de un año en convertirse en receptora de un trasplante parcial de corazón en toda Europa. Se trata de una intervención histórica que posiciona a España como país pionero en la región en este tipo de tratamientos dentro de su sistema sanitario público. La paciente, que hoy sonríe y es capaz de jugar tras la cirugía, ha mostrado una evolución favorable en todo momento, si bien ha estado hospitalizada durante semanas tras salir de la uci, donde permaneció dos días, según ha informado el hospital madrileño.
El caso de la pequeña fue de «especial complejidad», según detallan desde el hospital, ya que ha requerido la combinación de otras dos técnicas en las que el Hospital Gregorio Marañón también ha sido un centro pionero en ámbito del trasplante de corazón pediátrico. Se recurrió a un procedimiento que se realiza cuando donante y receptor son de grupos sanguíneos incompatibles, así como también a una donación en asistolia controlada. Por estos motivos, la operación ha sido calificada por el hospital como «un hito triple en cirugía cardíaca infantil»: un trasplante parcial de corazón, con incompatibilidad sanguínea y procedente de una donación en asistolia.
El procedimiento
Mariami no recibió el órgano completo del donante, sino solamente las válvulas del corazón. Este tipo de cirugías se realizan a nivel pediátrico en personas con malformaciones congénitas en las que las válvulas cardíacas no se han formado adecuadamente, lo que provoca un malfuncionamiento grave que requiere un recambio valvular, sin que exista un fallo del músculo. En otras palabras, son pacientes a los que no les hace falta un trasplante total.
Para este tipo de pacientes, se han utilizado hasta ahora implantes valvulares artificiales, fabricados a partir de materiales que no tienen la capacidad de crecer a medida que lo hace el resto del cuerpo. Esto supone la necesidad de realizar operaciones sucesivas para sustituir esas válvulas, una complicación que se evita con este procedimiento innovador, ya que las válvulas trasplantadas podrán crecer con el paciente.
Esta técnica, respaldada por la Organización nacional de Trasplantes y la Oficina Regional de Trasplantes, ofrece una solución más natural, duradera y menos traumática. A su vez, permite aprovechar con mayor eficacia los órganos donados, permitiendo que las válvulas lleguen a mantener con vida a hasta dos pacientes distintos. «Teniendo en cuenta que siempre se priorizará a los niños que precisen un trasplante total convencional, con esta estrategia se abren tres nuevos escenarios. En todos ellos se puede beneficiar del parcial uno o dos niños en función las válvulas que haya que sustituir», resumen los expertos del Gregorio Marañón.
En concreto, el equipo médico del hospital ha identificado tres situaciones en las que este trasplante parcial puede suponer una mejora decisiva en la evolución de niños con enfermedades graves. La primera ocurre cuando hay un corazón disponible, pero no existe un receptor compatible por tamaño. La segunda se da cuando el tejido muscular del corazón donante presenta daños, aunque sus válvulas sigan funcionando correctamente. La tercera, denominada «trasplante en dominó», consiste en aprovechar las válvulas de un corazón que ya ha sido trasplantado íntegramente para implantarlas en otro paciente.
La intervención fue llevada a cabo por el doctor Juan Miguel Gil Jaurena, jefe de Cirugía Cardíaca Infantil, y la doctora Manuela Camino, natural de Padrón, responsable de la Unidad de Trasplante Cardíaco Infantil del hospital. Desde el centro destacan que este tipo de hitos son posibles también «gracias a la generosidad del donante y la familia, una solidaridad fundamental para articular todo el sistema». En esta unidad se realizan cerca del 40 % de todos los trasplantes cardíacos infantiles a nivel nacional.
Malformaciones congénitas
Cada año, en España nacen cerca de 4.000 niños con patologías como las que llevaron a la pequeña Mariami a requerir un trasplante cardíaco parcial. «En los niños menores de un año, la principal causa de necesidad de trasplante cardíaco son malformaciones congénitas del corazón graves», señaló en el 2023 la doctora Camino en una entrevista con La Voz de la Salud.
La particularidad a la hora de asistir a estos menores es que «hay menos órganos. España es el país que más dona en el mundo y hay un sistema que funciona realmente bien, implantado hace muchos años. Pero, evidentemente, el problema es que no puedes ponerle el corazón de un adulto a un niño pequeño, porque no le cabe», explicó Camino en esa ocasión.