La farmacia, la puerta de acceso a la sanidad: «A veces, las personas que vienen lo que quieren es hablar y que les escuchen»

EL BOTIQUÍN

Una farmacia de Vigo, en una imagen de archivo.
Una farmacia de Vigo, en una imagen de archivo. Oscar Vázquez

En un territorio como Galicia, con población envejecida y muy dispersa, la labor de los farmacéuticos es clave para detectar problemas de salud mental e incluso situaciones de maltrato

19 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Edificada sobre un terreno fronterizo entre la sanidad y la atención al público, la farmacia es para muchos el primer contacto con el sistema sanitario, incluso antes que el médico. La puerta de entrada por donde acceder a cuidados que, con frecuencia, van mucho más allá de la dispensación de medicamentos. Sobre todo, en una comunidad como Galicia, donde la población está envejecida y dispersa, el farmacéutico tiene un punto de acceso privilegiado a las vidas de los pacientes y la dimensión social de su labor cobra una mayor relevancia a medida que nos alejamos de los núcleos urbanos.

«La red de farmacias en España tiene una capilaridad muy importante. Somos más de 22.000 establecimientos y la mayoría de ellos, un 70 %, está en zona rural», observa Rita de la Plaza, tesorera y responsable de la estrategia social del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España. «Por nuestra accesibilidad y por nuestros horarios, funcionamos como esa puerta de entrada al sistema», asegura.

Farmacia de cercanía

El papel de quienes atienden las farmacias, especialmente en un territorio como el gallego, es crucial. «El primer profesional sanitario con el que tiene contacto la población rural es el farmacéutico. Somos el primer filtro, el punto de apoyo ante cualquier problema de salud o pregunta», caracteriza Marga Muñoz de la Llave, secretaria de la Junta de Gobierno del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña (COFC).

En el contexto de las listas de espera que acusa la sanidad, la posibilidad de acudir a una farmacia en busca de un alivio para diferentes tipos de síntomas está cada vez más presente en la vida de las personas. «En muchos casos, no podemos suplir la función del médico. Nosotros no podemos activar una receta si al paciente le ha caducado, por ejemplo. Hay muchas cosas que nos gustaría poder hacer, pero no están a nuestro alcance. Sin embargo, ante ciertas patologías, podemos ofrecer alternativas para que la persona vaya avanzando en su recuperación», explica Muñoz.

En este sentido, las demandas más frecuentes en las farmacias gallegas «tienen que ver con gripes, resfriados o alergias, sobre todo ahora que llega la época primaveral», señala la secretaria del COFC. Desde irritaciones de la piel o quemaduras solares hasta molestias digestivas o heridas, son numerosos los cuadros que pueden resolverse con una visita rápida a uno de estos establecimientos.

El rol del farmacéutico en la prevención es también clave. «Si a una persona que entra le preguntamos si se ha vacunado o no de la gripe este año, podemos intentar darle una explicación de por qué sería importante que lo hiciese», señala Muñoz.

Soledad y envejecimiento

El nivel de capilaridad de la farmacia y su proximidad con el público implica que este sector cumpla también funciones que van más allá de la venta de fármacos. «Somos uno de los puntos en los que se puede valorar si una persona tiene soledad no deseada», explica Muñoz. Esta prevención y detección de la soledad es clave para la población gallega. Cabe señalar que uno de cada tres hogares en esta comunidad son viviendas unipersonales.

Con frecuencia, el farmacéutico ve a las mismas personas a lo largo de años y esto le permite darse cuenta de cuando alguien está sufriendo un deterioro. «Por ejemplo, una persona que es viuda y se empieza a dejar ir un poco, que no está comiendo suficiente y que empieza a perder peso, o se la ve con falta de ánimo. Nos damos cuenta también cuando alguien toma una medicación que debe recoger todos los meses y deja de venir. Esta puede ser una señal de alarma. En estos casos, somos un punto de apoyo importante y un agente activo en esa detección», ilustra la experta gallega. El personal puede ofrecer a estas personas recursos, facilitarles un número de teléfono de apoyo para su situación, escucharle o hablar con su familia. «A veces, esa persona lo que quiere también es hablar y que la escuchen. Ser comprendida, tener esa compañía. Y muchas veces la encuentra en la farmacia. Nosotros llevamos toda la vida con esta vocación de escucha», asegura.

A través de los sistemas personalizados de dosificación (SPD) que entregan las farmacias adheridas al programa homónimo de la Xunta, las personas mayores de 70 años que viven solas y están polimedicadas pueden reducir el nivel de complejidad de su tratamiento. Se trata de dispositivos con una serie de compartimentos en los que se distribuye la medicación que tiene que tomar el paciente durante un tiempo determinado. Esto mejora la adherencia terapéutica y garantiza la eficacia y seguridad del tratamiento.

Apoyo a colectivos vulnerables

Uno de los recursos menos conocidos que las farmacias brindan a la población es asesoramiento en caso de violencia de género. Muchos de estos establecimientos están dados de alta como puntos violeta. «En las farmacias que lo son, hay un distintivo de punto violeta, de manera que una mujer maltratada puede saber que este es un espacio seguro donde le podrán aconsejar, ofrecerle el número de teléfono de apoyo y ayudarle a obtener servicios jurídicos y ver opciones de casas de acogida» explica Muñoz.

Las farmacias también ofrecen un primer contacto con la sanidad para las personas migrantes que, en muchos casos, no conocen el funcionamiento del sistema o ni siquiera hablan el idioma local aún. «Cerca del 20 % de las personas que residen en España han nacido fuera del país. España es un país que acoge a muchísimas personas migrantes y cada día entran muchísimas de ellas a las farmacias. Nosotros creemos que el acceso a la sanidad tiene que ser para todas las personas y nos parece importante que puedan entrar y explicar su situación y encontrar una mirada amiga. Hay que tener en cuenta que hay muchas diferencias culturales y que en otros países la sanidad no es como en España», apunta De la Plaza.

Esta labor es especialmente relevante en un contexto en el que, según un informe del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, muchas personas migrantes utilizan menos los servicios sanitarios o retrasan la atención «por miedo y por falta de información, además de la barrera del idioma que muchas veces está presente», señala De la Plaza.

Farmacias centinela

En el 2025, Galicia puso en marcha una red de 70 farmacias centinela. Localizadas en cada una de las cuatro provincias, estas entidades proporcionan semanalmente a la Consellería de Sanidade datos sobre la venta de test de antígenos y de los cinco medicamentos antigripales más consumidos. «Servimos de alarma para prever los picos de gripe y covid. Esto es muy interesante de cara a que los centros de salud y hospitales estén preparados para una mayor demanda», explica en este sentido Muñoz.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.