Los pequeños del instituto

Estrenarse en la ESO exige un esfuerzo de adaptación académica y social

La adaptación a la ESO depende, entre otras competencias, de la capacidad de cálculo
La adaptación a la ESO depende, entre otras competencias, de la capacidad de cálculo

Mes de octubre, aula de 1.º de ESO de un instituto cualquiera de Galicia: cerca de 30 alumnos de 12 años (algunos, ya de 13: hay dos repetidores) intentan seguir el ritmo del profesor de Matemáticas. Es verdad que el verano ha hecho estragos en lo que supuestamente venía aprendido de primaria. Pero también es cierto que los cambios hormonales llevan a unos cuantos a estar más pendientes de la chica nueva o del compañero de atrás que no para de hacer chistes que de la explicación del máximo común divisor y del mínimo común múltiplo. Además, dentro del grupo los hay que van sobrados. De hecho, dos chicas comenzaron este curso en Estalmat Galicia, el programa de estímulo del talento en matemáticas al que acuden cada sábado. Pero, además de tres alumnos que presentan dificultades de aprendizaje y uno diagnosticado de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), hay dos que han llegado a la ESO sin Matemáticas de sexto aprobadas. Estos últimos, los que tienen materias suspensas de primaria, son los que más riesgo tienen de perderse. Y luego están los que vienen del extranjero, sin dominar el gallego y apenas el castellano. A pesar de que se pongan en marcha todas las medidas de atención a la diversidad, ordinarias y extraordinarias, que contempla la ley, el esfuerzo del profesorado por adaptarse a este alumnado y del alumnado por seguir el ritmo de exigencia de la nueva etapa… es más que considerable.

A nivel académico, la aclimatación de este alumnado a la ESO va a depender en gran medida del dominio de cuatro competencias básicas:

1. Comprensión lectora. Si no existe una buena comprensión lectora, o no se consigue a una velocidad adecuada, se hace muy complicado superar los cursos de secundaria.

2. Cálculo. Dominar las operaciones aritméticas básicas, saber interpretar los enunciados de los problemas y tener cierta soltura con el cálculo mental.

3. Expresión escrita. Para obtener buenas calificaciones es necesario saber redactar y exponer las ideas de forma lógica y ordenada.

4. Hábitos de estudio y autonomía de trabajo. Entrega de trabajos, preparación de exámenes… son responsabilidad del estudiante, aunque los padres tienen que supervisar.

En cuanto a adaptación emocional, el mayor o menor dominio de las habilidades sociales y de comunicación facilitará o entorpecerá la integración de cada uno de ellos en grupos de amistades, que cada vez son más definidos. Los hay que no tienen ningún problema en sentirse a gusto con los nuevos compañeros. Pero también hay más de uno que viven en una permanente angustia porque no les ha tocado en la misma aula que sus amigos o porque se sienten aislados e incapaces de formar parte de su grupo de iguales. En este curso, quizá más que en ningún otro, se observan grandes diferencias en cuanto a la madurez personal alcanzada por cada uno de ellos. Y estas diferencias se hacen muy evidentes en el momento del recreo: aún se ven grupos de chavales que se dedican a jugar al pilla-pilla, mientras que otros prefieren charlar de sus cosas o incluso ir a la biblioteca y repasar la materia de la siguiente clase. Por supuesto, más de uno se coloca los auriculares en los oídos y conecta su smartphone para jugar, escuchar música o… simplemente disimular su soledad.

AULA DE PADRES 

? TEMA DEL MES: La adaptación a las diferentes etapas.

? ETAPA: ESO.

? ALGUNAS CLAVES: Todo estudiante que entre en la nueva etapa sabiendo lo que es la perseverancia y el esfuerzo tiene muchas más posibilidades de alcanzar el éxito.

? ERRORES A EVITAR: Continuar sacando las castañas del fuego a los hijos a través de los grupos de WhatsApp de padres o con sobreprotección.

? PARA SABER MÁS: «La transición de la educación primaria a la educación secundaria: sugerencias para padres» (Isorna, Navia y Felpeto), «Revista de Innovación Educativa», de la USC. N.º 23. https://bit.ly/2NwNYuI

¿QUÉ ES LO QUE CAMBIA?

PROFESORADO: El tutor está con sus alumnos la mayor parte de la jornada (primaria). / En general, cada cincuenta minutos cambia el profesor (ESO).

MÉTODO: El trabajo individual del alumno es supervisado por el profesor. / Contenidos más abstractos exigen mayor atención y concentración por parte del alumno.

TUTORÍA: No hay una hora dedicada a tutoría. / Hay una hora semanal dedicada a ella, en la que el grupo de alumnos habla con el tutor de sus dificultades y se trabajan temas emocionales, de prevención, técnicas de estudio…

MATERIAS: Nueve. / Once.

REPETICIONES: Una vez en toda la etapa (en cualquier curso). / Dos veces máximo en la etapa (una por curso, no se puede «tripitir», salvo en 4.º si no se ha repetido antes).

HORARIO: 25 sesiones a la semana. / 32 sesiones a la semana.

RECUPERACIONES: Es evaluación continua. / Hay exámenes de septiembre.

PROMOCIÓN: La referencia son los objetivos de etapa y la consecución de las competencias básicas. / Pasan de curso si aprueban todo o suspenden un máximo de dos, siempre que no sean de forma simultánea Matemáticas y Lengua Castellana o Gallega (hay algunas excepciones).

AUTONOMÍA: El tutor controla el trabajo individual de cada alumno. / Los exámenes son más espaciados, con una exigencia mayor de contenidos, lo que obliga a programar mejor el tiempo de estudio (llevarlo al día, planificar repasos...).

ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD: Los refuerzos educativos son más fáciles de realizar cuando un mismo profesor pasa más horas con el alumno. / Además de los apoyos que también se hacen en primaria (refuerzos y ACS), pueden organizarse agrupamientos específicos, exenciones en la segunda lengua extranjera, desdobles...

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
5 votos
Comentarios

Los pequeños del instituto