Las causas más comunes del fracaso escolar están relacionadas con las siguientes variables:
Intelectuales
Hay veces que existe un desajuste entre la edad cronológica y la intelectual: un alumno de 10 años cumplidos puede mostrar un rendimiento de un niño de 8 años. No todos los estudiantes tienen el mismo perfil intelectual. Los hay que destacan en todo. Muchos tienen su talón de Aquiles en las matemáticas. Otros en las lenguas. Y algunos presentan dificultades de aprendizaje generalizadas. En todo caso, es importante aceptar que cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje y adaptarse a él.
Orgánicas
En ocasiones el rendimiento escolar se ve afectado por un problema físico o enfermedad crónica que puede provocar situaciones de absentismo escolar, fatiga o malestar que interfieren en la evolución escolar. También está comprobado que los niños que duermen poco o que tienen una mala alimentación rinden menos. Dentro de estas variables se verían afectados los niños y niñas en condiciones socioeconómicas desfavorecidas.
Motivacionales
El interés por los estudios, el esfuerzo y la motivación son el motor del estudiante. Si falla, el fracaso está asegurado. No sirve de nada que un alumno tenga una inteligencia normal o incluso por encima de la media si no está dispuesto a aprender.
Emocionales
Estas variables se refieren a situaciones en las que la madurez y la estabilidad emocionales no son las adecuadas para la edad. Puede tratarse de niños con carencias afectivas o bien de niños sobreprotegidos; niños que han sufrido la pérdida de uno o de ambos progenitores, con padres muy severos, con un mal ambiente familiar, inseguros, víctimas de violencia sexista, separaciones traumáticas?
Estratégicas
No se puede estudiar con la tele puesta ni pasarse la tarde jugando a la Play, relegando el momento de hacer los deberes para después de cenar. La falta de hábitos de estudio y el desconocimiento de las técnicas de trabajo intelectual son muchas veces la causa del fracaso escolar. A estos alumnos les falta aprender a aprender.