Una nueva técnica de investigación neurológica permite controlar el comportamiento de estas células
30 abr 2014 . Actualizado a las 12:43 h.Comprender cómo funciona el cerebro humano se ha convertido en uno de los grandes objetivos científicos en todo el mundo. El año pasado el presidente de EE.UU., Barak Obama, anunció un plan destinado a elaborar un mapa de la actividad cerebral financiado con 74 millones de euros anuales. Esta cantidad se suma a los más de 3.300 millones de euros que los institutos nacionales de la salud de ese país dedican a la investigación en neurociencia. Algo similar sucede en Europa. El Proyecto Cerebro Humano (www.humanbrainproject.eu), que forma parte del nuevo programa de financiación de la investigación de la Comisión Europea, conocido como Horizonte 2020, pretende ahondar en los conocimientos sobre lo que nos hace humanos, desarrollar nuevos tratamientos para las enfermedades mentales y construir nuevas tecnologías de computación.
Como ha sucedido tantas otras veces a lo largo de la historia de la biología, los grandes retos y descubrimientos suelen llegar precedidos por la aparición de nuevas técnicas. Así parece estar ocurriendo con la investigación de la actividad cerebral. La solución a los enigmas que plantea pasa por desarrollar técnicas que posibiliten observar el funcionamiento del cerebro en vivo y en directo. Técnicas que permitan saber, por ejemplo, qué áreas o incluso qué neuronas se ponen en funcionamiento cuando realizamos acciones muy concretas, como andar, sentir o hablar. Tecnologías como la resonancia magnética, la tomografía computarizada o la tomografía por emisión de positrones se han venido utilizando con éxito en este sentido, pero ya no son suficientes. Ahora los científicos quieren acceder a un nivel de detalle mucho más preciso para poder llegar a determinar qué pasa en el cerebro cuando se apagan o encienden determinadas neuronas o incluso moléculas. Así se ha llegado hasta la optogenética, una tecnología revolucionaria que las famosas revistas Nature y Science han incluido entre las más importantes de la década. La optogenética permite encender y apagar en vivo genes y neuronas concretas del cerebro simplemente apagando y encendiendo una luz. ¡Ni más ni menos!