Practicar alguna técnica de relajación puede aumentar el rendimiento escolar
16 may 2012 . Actualizado a las 13:30 h.En casa de Xiana, en época de exámenes, todos se ponen de los nervios. Ella se agobia y llora, dice que va a suspender, discute con su hermano por todo, casi no come y tiene terribles dolores de cabeza. Sus padres, aunque intentan ser comprensivos, acaban enfadándose con ella por sus malas contestaciones, por su histerismo, por su mal humor. Hasta el perro lo pasa mal: nadie se acuerda de él y su joven dueña reduce los anhelados paseos a la calle a la más mínima expresión...
«¿Es necesario pasar por esto cada final de curso?», se preguntan los padres de Xiana con cierta angustia. «Porque ahora está en tercero de ESO, pero ¿qué pasará cuando esté en bachillerato o en la universidad?»
La ansiedad ante los exámenes es una reacción natural que, a niveles moderados, incrementa el rendimiento y la motivación hacia los estudios. Pero cuando es demasiado intensa dificulta la memorización, la atención y la asimilación de contenidos.
Los síntomas del estrés ante los exámenes se manifiestan en tres ámbitos:
- Fisiológico: aceleración del latido cardíaco, sequedad de boca, sudoración, molestias gástricas, dolor de cabeza, insomnio.
- Psicológico: pensamientos negativos, preocupación excesiva, irritabilidad.
- Conductual: evitación de situaciones problemáticas, como por ejemplo no asistir a un examen por temor a fracasar.
En definitiva, es necesario mantener a raya el nivel de ansiedad si se pretende superar el final de curso con éxito. Los padres pueden ayudar a sus hijos de muchas formas. Por ejemplo:
1. Si muestran un nivel de autoexigencia demasiado alto, que prueben a cambiar su actitud hacia los exámenes: no hay que preocuparse por el resultado si se ha intentado hacerlo lo mejor posible.
2. Enseñarles alguna técnica de relajación sencilla. Por ejemplo: «Cuenta hacia atrás desde 100. Imagínate este número, visualízalo en la pantalla de tu imaginación y respira lentamente; bórralo de tu memoria y haz que aparezca el 99; haz lo mismo que con el anterior, y continúa así hasta el 0».
3. Ayudarles a cambiar los pensamientos negativos («no puedo hacerlo», «me voy a quedar en blanco») por otros positivos («voy a intentarlo», « si me tranquilizo lo podré conseguir»)
4. Enseñarles a controlar los estímulos estresantes. Evitar conductas como: hablar con otros compañeros que están muy nerviosos antes del examen, estudiar materia nueva el día antes, dormir pocas horas, comer mal, tomar mucho café....
5. Frente a un caso serio de ansiedad ante los exámenes, buscar la ayuda de un especialista, como un médico o un psicólogo.