La HRANA pasó de los 65 fallecidos del sábado a los 538 de ayer
11 ene 2026 . Actualizado a las 21:53 h.Irán cumple dos semanas inmersa en protestas multitudinarias marcadas por una cruenta represión. La oenegé —con su base central en Estados Unidos— Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA, por su siglas en inglés) cifra en 544 los muertos por la respuesta del Estado persa. Un día antes, la cifra era de 65. Las estimaciones son inexactas, principalmente porque el régimen islámico bloqueó la cobertura móvil y los servicios de internet hace ya más de 72 horas. La cifra de detenidos, según la misma oenegé, se sitúa en 10.675, incluidos 169 menores de edad. Aunque las protestas comenzaron el 28 de diciembre localizadas en Teherán, la capital del país, hoy son cientos las ciudades de todo el país que se unieron a las concentraciones. Los manifestantes protestan principalmente por la complicada situación económica que atraviesa Irán. Por ello, las quejas se centran en el líder supremo del Estado persa, el ayatolá Ali Jameneí.
La cifra de HRANA no ha sido corroborada por las autoridades y otras organizaciones sitúan el número de fallecidos muy por debajo. Así, el Centro para los Derechos Humanos en Irán (IHRNGO), con sede en Noruega, informa de 192 fallecidos, aunque reconoce que «algunas fuentes hablan de más de 2.000 muertos». El grupo advierte de que al menos nueve de los fallecidos eran menores de edad. Según el servicio persa de la BBC, al menos 70 cadáveres fueron trasladados a un hospital en la ciudad de Rasht —al noroeste del país y próxima al mar Caspio— el viernes por la noche.
La Fiscalía General de Irán anunció por su parte que considera que todos los manifestantes son mohareb, enemigos de Alá, un delito tipificado que prevé la pena de muerte como castigo. Los medios públicos del país confirmaron arrestos en masa de «alborotadores». El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró que hizo «todo lo posible» por detener las protestas y acusó a los manifestantes de ser «terroristas», entrenados y llevados a la república islámica por sus enemigos.
Según varios medios estadounidenses, Donald Trump mantuvo conversaciones preliminares en las que plantea las opciones de atacar de nuevo a Irán. El presidente, que contempla incluir bombardeos, aún no ha tomado una decisión. Según The New York Times, este eventual plan incluye objetivos que no son militares.
La represión iraní provocó la repulsa de parte de la comunidad internacional. El secretario general de Naciones Unidas ,António Guterres, denunció el «uso excesivo de la fuerza» por parte de las autoridades del Estado persa. «Todos los iraníes deben poder expresar sus agravios pacíficamente y sin miedo», destacó el máximo representante de Naciones Unidas.