Una sorpresiva llamada entre Petro y Trump deshiela su tensa relación

Héctor Estepa
Héctor Estepa CÚCUTA / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostiene una flor blanca al dar su discurso en la plaza Simón Bolívar de Bogotá.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostiene una flor blanca al dar su discurso en la plaza Simón Bolívar de Bogotá. Carlos Ortega | EFE

Ambos presidentes dialogaron por teléfono durante una hora e incluso el estadounidense le invitó a una reunión en la Casa Blanca

08 ene 2026 . Actualizado a las 21:33 h.

«Hoy traía un discurso y ahora tengo que dar otro», decía en la noche de este miércoles, entre risas, Gustavo Petro. El presidente colombiano planeaba dar un discurso muy duro en defensa de la soberanía ante las continuas advertencias de Donald Trump acerca de la posibilidad de ataques en territorio de Colombia.

Todo cambió apenas unos minutos antes de su discurso ante una abarrotada plaza Bolívar de Bogotá. El motivo es que sucedió algo altamente imprevisto: tras un año de infructuosos intentos y una tremenda batalla dialéctica entre ambos líderes Trump aceptó hablar telefónicamente con Petro y además esa conversación salió bien.

«Fue un honor», dijo el presidente estadounidense en redes sociales, asegurando que ambos hablaron de «la situación relacionada con las drogas y otros desacuerdos», agradeciendo el tono y emplazando al líder colombiano a una próxima reunión en la Casa Blanca.

La conversación produjo un inmediato deshielo y Petro, a quien Trump calificó, sin ofrecer prueba alguna, como «líder narcotraficante», y a quien su Gobierno sancionó oficialmente, redujo considerablemente la virulencia de su discurso.

El presidente colombiano señaló que habló con Trump sobre su política de drogas, censuró los bombardeos en Venezuela y animó al presidente estadounidense a crear un plan de energías limpias en América Latina.

Después de su discurso subió a redes una imagen hecha con Inteligencia Artificial de un águila, que representa a EE.UU., y un jaguar, que representa a Colombia, posando de manera amistosa, señalando un cambio de tercio en las relaciones. Petro sí demostró, en cualquier caso, que su capacidad de convocatoria sigue intacta, logrando congregar a decenas de miles de seguidores en Bogotá.

En Cúcuta, la ciudad fronteriza colombiana donde estos días se concentra la prensa internacional, decenas de personas se congregaron en la plaza central de la localidad.

«Nosotros no estamos aquí tratando de defender el régimen de Nicolás Maduro. Nosotros estamos saliendo a defender nuestra soberanía, nuestro Estado republicano y de derecho. El Gobierno de Colombia no es un narcogobierno. Este es uno de los Gobiernos que más ha incautado cocaína y no se sostiene el discurso de los EE.UU.» dijo a La Voz de Galicia Juan González, un joven manifestante.

«Trump está desbocado, está loco de poder, realmente podría atacar Colombia a menos que la comunidad internacional se pronuncie y se tiene que pronunciar. Nos quiere violentar, quiere nuestros recursos», expuso otra asistente a la marcha, Silvia Rincón.