Los dos reinos rompen su cooperación estratégica tras el apoyo de Abu Dabi al Gobierno separatista del sur del país, y tras bombardeo de Riad a un deposito militar emiratí
31 dic 2025 . Actualizado a las 09:06 h.Después de meses de discrepancias en la gestión de la guerra civil de Yemen, Arabia Saudí y Emiratos Árabes han roto la cooperación estratégica regional que sellaron tras la llamada Primavera Árabe. El detonante ha sido el apoyo político y militar de Abu Dabi al Consejo Transicional del Sur (CTS), el autoproclamado Gobierno del Sur del Yemen que reclama que esta región recupere la independencia que tuvo hasta la unificación del país árabe en 1990. La crisis entre ambas capitales desembocó ayer en el anuncio por parte de Emiratos Árabes de la retirada de todas sus tropas del territorio yemení.
Unas horas antes, la coalición militar liderada por Riad que lucha contra los hutíes, la milicia chií que controla el norte del país, lanzó un bombardeo contra un almacén del puerto de Mukala, en la provincia sureña de Hadramaut. Según aseguró el Gobierno reconocido como legítimo por la comunidad internacional y afín a Arabia Saudí, en el almacén estaba depositado un cargamento de armas, vehículos de combate y municiones que habrían traído dos buques emiratíes el día anterior con el fin de apoyar a la milicia del CTS.

En un mensaje posterior, Arabia Saudí advirtió que el apoyo emiratí a los separatistas constituía una «amenaza para la seguridad nacional del reino» y que «no dudará en tomar las medidas necesarias para afrontarlas y neutralizarlas». Acto seguido, el Gobierno yemení exiliado en Riad ordenó a todas las fuerzas emiratíes retirarse del país en un plazo de 24 horas, y además, impuso el estado de emergencia durante tres meses en las zonas que controla, así como un bloqueo aéreo, terrestre y marítimo de 72 horas.
Ante el órdago, Abu Dabi optó por dar un giro radical a su política en Yemen e informó de la inminente retirada de todos sus «equipos antiterroristas por su propia voluntad». Además, el Ejecutivo emiratí negó haber apoyado militarmente a los secesionistas del sur del país y aseguró que el material que trasladaron al puerto de Mukala sus dos buques iba destinado a sus propias tropas.
No obstante, la mayoría de analistas dan credibilidad a las acusaciones de Riad, e incluso hay quienes describen el sur del Yemen como «un protectorado emiratí». El bombardeo del martes llegó después de los avances en el frente de batalla de la milicia del CTS, que en las últimas semanas se ha hecho con el control de buena parte de las provincias sureñas de Mahras y Hadramaut hasta llegar a las fronteras de Arabia Saudí y Omán arrebatándolas al Gobierno yemení. Estas luchas entre antiguos aliados favorecen a los hutíes, cuya toma de la capita, Saná, desencadenó una guerra civil que ya se ha prolongado más de una década.