De estrella del surf a violador condenado, la sorprendente historia de Karim Braire

Enric Bonet, Colpisa

INTERNACIONAL

Karim Braire, en Nazaré, en una fotografía de archivo
Karim Braire, en Nazaré, en una fotografía de archivo CARLOS BARROSO / PRESSE SPORTS

Logró que los medios creyeran sus supuestos éxitos, pero ahora un tribunal francés le condena a 15 años de prisión por violar y torturar a su mujer y sus hijos

21 dic 2025 . Actualizado a las 19:35 h.

Hace ocho años lo presentaban en Francia como un ejemplo paradigmático de una historia de éxito y superación de un chico de los suburbios. Había crecido en un barrio periférico en Orleáns, una ciudad mediana del centro del territorio galo situada a 400 kilómetros del litoral. A pesar de que había aprendido a nadar con una edad avanzada, presumía de haberse convertido en un surfista con reconocimiento internacional. Publicó en 2017 el libro Zarma Sunset, explicando esa historia aparentemente inspiradora, e incluso estrenaron en el 2019 la película La Source, basada en su biografía. Karim Braire era descrito como un modelo. Seis años después, la historia de superación de Karim Braire ha resultado ser una pesadilla, tanto para su mujer como para sus dos hijos. No solo se sabe que mintió de manera compulsiva presentándose como un surfista profesional patrocinado por grandes marcas —en realidad se trataba solo de un amante de ese deporte que practicaba con regularidad—, sino que también ha sido condenado por violación, maltrato y actos de tortura. El Tribunal de Pau lo condenó esta semana a 15 años de prisión, de los cuales deberá pasar un mínimo de diez entre rejas.

Braire, de 44 años, había engañado durante años al sector de los medios, las editoriales y del cine para que se hicieran eco de su historia inventada. «He hecho cosas peligrosas y suicidas. Aparentemente increíbles, pero que me sirvieron durante un tiempo para tener éxito, como el hecho de vivir en mi coche», decía en el 2017 en una entrevista para la cadena de televisión France 3. Un relato que no se vio cuestionado hasta que un reportaje del diario L'Équipe puso en duda la veracidad de esos hitos deportivos.

«Pensaba que iba a morir»

Esa habilidad para mentir, fabular y manipular la utilizó para someter a su exmujer a una relación de 14 años de dominación, en que las humillaciones y agresiones sexuales resultaron constantes. Finalmente, ella denunció hace tres años el infierno vivido a causa de este surfista egocéntrico y obsesionado por el reconocimiento. El Tribunal de Pau juzgó esta semana a este habitante de Anglet y Cambo-le-Bains, en el País Vasco francés. Durante su comparecencia ante la corte, su exmujer Myriam (pseudónimo utilizado para preservar su intimidad) explicó lo sufrido a lo largo de esa relación tóxica y extremamente violenta. Relató las penetraciones vaginales y anales que le imponía con objetos o con toda la mano y que la hacían sangrar. Recordó que la había amenazado de raparla y que una vez la había obligado a correr desnuda alrededor de una pista de baloncesto. Además, denunció ante los jueces el momento culminante de esa violencia en el verano del 2022. Entonces, la tuvo encerrada en una pequeña habitación sin agua ni una ventana durante varias noches, unos días en que le pegó varias veces con un cable eléctrico.

«La primera noche pensaba que iba a morir. Tengo suerte de estar con vida», declaró Myriam. Esos actos de tortura le dejaron unas heridas en el cuerpo cuyas fotografías resultaron una prueba más de esa violencia machista. Ante la evidencia de esos documentos, el agresor reconoció una parte de los hechos: «Voy a asumir mis responsabilidades. Me protegí con algunas mentiras y reconozco haber pegado a mi exmujer. Pero no todos los golpes denunciados son ciertos, solo aquellos que aparecen en las fotos», dijo. Durante el juicio, insistió en sus mentiras al poner en duda su comportamiento criminal: «¿Soy realmente un monstruo? No pasó nada. Todo el mundo está vivo y en buena salud».

Narcisista y colérico

Además de su expareja, sus dos hijos también sufrieron esos maltratos. Este surfista, descrito como «narcisista», «colérico» y muy poco empático con los otros por los psicólogos que intervinieron en el proceso, está obsesionado con ser el padre de dos estrellas del deporte. Durante las audiencias, explicó que «tienen un don» para el atletismo y el fútbol. Por un lado, afirmó que su hija había batido un récord mundial en la carrera de 800 metros en la categoría de 6 años. Por el otro, declaró que el FC Barcelona se había puesto en contacto para reclutar a su hijo.