Convocados por los jóvenes, mexicanos de todas las edades tomaron el sábado las calles
16 nov 2025 . Actualizado a las 21:01 h.Bajo la consigna «¡Fuera Claudia [Sheinbaum]!», miles de mexicanos fueron convocados el sábado por la generación Z a una marcha para expresar su hartazgo ante la corrupción política y la falta de seguridad provocada por los narcos que campan a sus anchas por todo México. La protesta transcurrió pacíficamente hasta la plaza del Zócalo, donde un grupo de encapuchados se enfrentó a la policía frente a las puertas de Palacio Nacional. Los disturbios dejaron un balance de 120 heridos, la mayoría agentes, y 20 detenidos.
Este domingo, la presidenta Sheinbaum se centró en condenar la violencia en la plaza del Zócalo y recalcar que «había muy pocos jóvenes», mientras dirigentes de su partido acusaban a la derecha de estar detrás de la protesta. «La mal llamada marcha de la generación Z, evidenció lo que representa la derecha: actos de violencia, agresiones a la autoridad y provocadores intentando escalar el conflicto», denunció en las redes sociales la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján.
El respetado profesor y científico Alejandro Macías hizo un llamamiento a no descalificar las protestas. «El Gobierno debe mandar señales de que ha escuchado y que comparte la preocupación», escribió en su cuenta de X según recoge El Universal.
Las banderas negras con la calavera blanca, símbolo de la generación Z, se mezclaron el sábado con los sombreros de un movimiento cívico llegado desde Michoacán, pero también con las batas blancas de médicos y las pancartas de familiares de desaparecidos de Jalisco y Zacatecas. Es un hecho que los nacidos a partir del 1997 no fueron mayoritarios en la protestas y estuvieron acompañados de gentes de todas las edades desde jubilados y familias completas. Lejos de rebajar la importancia de la contestación, la amalgama de participantes la agranda. Los mexicanos aupados por la generación Z parecen a ver dicho basta ante la inseguridad y la corrupción en México. Y ponen a Sheinbaum en su punto de mira.
El germen de lo ocurrido en el Zócalo tuvo lugar hace semanas en una movilización contra el Gobierno en el estado de Michoacán tras el asesinato a manos de sicarios del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. En los últimos doce meses, diez dirigentes municipales han sido asesinados.
Manzo era un símbolo de la lucha contra los criminales con sus patrullas de seguridad casi diarias en su municipio vestido con su habitual sombrero y su guayabera debajo del chaleco antibalas. Su compromiso comenzó tras dejar de ser diputado federal por Morena, el partido del expresidente López Obrador, y presentarse a las elecciones municipales a través del proyecto ciudadano Movimiento del Sombrero.