El Kremlin responde a la oferta de paz con su mayor ataque desde el verano que deja doce muertos y unos noventa heridos
24 abr 2025 . Actualizado a las 22:27 h.Un día después de la negativa de Volodímir Zelenski al plan de paz propuesto por Estados Unidos que recoge las exigencias del Kremlin, Rusia lanzó el mayor ataque aéreo contra Kiev desde el verano pasado. La acción bélica llevó al presidente Donald Trump a lanzar una inusual advertencia a Vladimir Putin, apenas horas después de arremeter contra Zelenski por su rechazo a reconocer a Crimea como territorio ruso. «No estoy contento con los ataques rusos a Kiev. Innecesarios y en un mal momento. Vladimir, ¡Basta!», escribió en la plataforma Truth Social.
El bombardeo combinado de drones y misiles rusos, lanzados desde aire, tierra y mar, dejaron al menos doce muertos y unos 90 heridos la madrugada de este jueves. Las explosiones sacudieron edificios y obligaron a más de 16.000 habitantes de la capital a refugiarse en el metro. Vídeos y fotografías publicados en redes sociales recogieron el impacto de diferentes misiles en barrios residenciales, el trabajo contrarreloj de los rescatistas a los pies de montañas de escombros en plena noche y los rostros de dolor y de miedo de la población.
Según fuentes militares ucranianas, Rusia lanzó 70 misiles y 145 drones suicidas contra ciudades de seis regiones ucranianas, aunque Kiev fue la más afectada. Según Zelenski, unos de los misiles utilizados es norcoreano.
Antes de interrumpir su visita de Estado a Sudáfrica, país que actualmente preside el G-20, Zelenski declaró en una conferencia de prensa en Pretoria que, con más presión sobre Moscú, «podremos acercarnos a un alto el fuego completo e incondicional». En su opinión, el ataque masivo ruso contra Kiev parecía, en cambio, tener como objetivo presionar a Washington. La alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, aseguró que Moscú no busca la paz sino que se «burla» de ella.
El ataque se produjo horas después de que Trump y sus principales asesores exigieran a Zelenski que aceptara el plan diseñado por Trump que otorgaría a Rusia crimea y todo el territorio ucraniano conquistado desde que lanzó la invasión en febrero del 2022. El plan solo ofrece a Kiev garantías vagas sobre su seguridad futura. Hasta el momento, Zelenski ha declarado que Ucrania no puede aceptar tal acuerdo.
La postura de Kiev cuenta con un apoyo casi unánime en Europa. «Defendemos la soberanía y la integridad territorial de conformidad con el derecho internacional», sentenció el presidente francés, Emmanuel Macron. Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseveró que las sanciones a los productos energéticos rusos deben mantenerse hasta que el Kremlin declare un alto el fuego.
«Abrir la puerta del infierno»
A las palabras de Macron y Starmer se sumó el ministro de Asuntos Exteriores de Lituania, Kestutis Budrys, quien advirtió de que aceptar la soberanía rusa de Crimea supondría «abrir una puerta al infierno, del que surgirán demonios que no podrán detener», porque justificaría la toma de territorio por la fuerza.
«Mueren 5.000 soldados a la semana. ¡Consigamos el acuerdo de paz!», escribió en su red social Truth a primera hora del día, reflejando su creciente frustración con una guerra que había prometido solucionar en 24 horas. Horas después durante su encuentro en la Casa Blanca con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, añadió que tiene su propia «fecha límite» para lograr la paz y que sigue confiando en que el jefe del Kremlin le escuche. «Estamos ejerciendo mucha presión sobre Rusia, y Rusia lo sabe», dijo, antes de apuntar que «para bailar el tango se necesitan dos». «Los próximos días serán muy importantes para la guerra de Ucrania », añadió.
De quién es Crimea, primer objeto de negociación
¿Qué sucedió en Crimea en el 2014 como para que hoy, once años después, se haya convertido en objeto de disputa entre Donald Trump y Volodímir Zelenski? El presidente de EE.UU. Trump reprocha a su homólogo ucraniano el seguir reivindicando Crimea como parte de Ucrania si ya hace once años que la perdió. Zelenski le ha contestado que nunca renunciará a lo que considera una parte de Ucrania, argumento respaldado por la UE y buena parte de la comunidad internacional.
Salida de Yanukóvich
A finales de febrero del 2014 Crimea cobró protagonismo tras el derrocamiento del presidente Viktor Yanukóvich (refugiado en Rusia), a raíz de las protestas multitudinarias de Kiev contra la política y la gestión de su mandato.
Al día siguiente, 50.000 personas se manifestaron contra las nuevas autoridades ucranianas en la ciudad portuaria de Sebastopol, en Crimea, enclave donde Rusia tiene su fuerza naval.
El 26 de febrero la capital crimea, Simferópol, vivió una jornada de disturbios tras los choques entre partidarios prorrusos y proucranianos registrados ante la Rada (Parlamento) cuando debatía el reconocimiento, o no, de las nuevas autoridades de Ucrania.
La tensión ruso-ucraniana fue en aumento con la proclamación oficial de la independencia de Crimea y su adhesión a Rusia tras el «sí» masivo del referéndum del 16 de marzo, no reconocido por Ucrania ni tampoco por ONU, OTAN, UE y EE.UU., que consideran «ilegal» la consulta.
El 18 de marzo, el presidente ruso Vladimir Putin protagonizó una histórica intervención ante la Duma para integrar Crimea en la Federación, dos días después la Duma rusa ratificó el acuerdo de adhesión de Crimea, y el 21 de marzo, Putin selló su incorporación a Rusia.
Presencia de paramilitares
Una misión de derechos humanos enviada por la ONU a Crimea consideró en el mes de abril que la presencia de grupos paramilitares, de autodefensa y de soldados no identificados, que se cree llegaron de Rusia, afectaron el desarrollo del referendo en el que esta república autónoma ucraniana aceptó incorporarse a Rusia.
«La presencia paramilitar y de los llamados grupos de autodefensa, así como de soldados sin insignia que se considera venían de Rusia, no propició un ambiente para que la voluntad de los votantes pudiese ser manifestada libremente», señala el informe.
Revela que hubo casos de miembros de milicias que decomisaron documentos o pasaportes de algunos ciudadanos antes del referendo, mientras que personas sin identificar realizaron controles de identidad en presencia de la policía.
Cierre de fronteras y nueva Constitución
Ucrania cerraría poco después sus fronteras con Crimea, así como la retirada de sus tropas. El Parlamento crimeo, que decidió por unanimidad su incorporación a Rusia, aprobó también la nueva Constitución que estipula que Crimea es parte de Rusia. En las elecciones del 14 septiembre del 2014, Rusia Unida, el partido de Putin, ganó con más de 70 % de los votos las elecciones a las cámaras legislativas de las anexionadas Crimea y el puerto de Sebastopol. En octubre, Serguéi Axiónov fue elegido como jefe de la república de Crimea.
En enero del 2017, Ucrania demandó a Rusia en La Haya por la anexión. Sin embargo, se mantiene el apoyo de la población a Rusia. En los comicios del 18 de marzo del 2018, Putin arrasó en Crimea, donde logró más del 90 % de los votos en las presidenciales rusas.