La incomunicación y las réplicas del seísmo agravan situación de una Birmania arrasada por el terremoto

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Un equipo de rescate transporta una camilla para recoger el cuerpo de una de las víctimas que pereció en el colapso del edificio en obras de Bangkok.
Un equipo de rescate transporta una camilla para recoger el cuerpo de una de las víctimas que pereció en el colapso del edificio en obras de Bangkok. NARONG SANGNAK | EFE

Se han registrado cerca de 200 temblores de menor intensidad que la primera sacudida

31 mar 2025 . Actualizado a las 08:23 h.

Las réplicas y el daño a infraestructuras clave agravan la situación en Birmania, dos días después del terremoto de 7,7 que sacudió el centro-norte del país, donde empieza a evidenciarse la enorme destrucción causada por el seísmo, que ha causado al menos 1.700 muertos.

Uno de los lugares más afectados, según fuentes sobre el terreno y agencias de la ONU, es la ciudad de Mandalay, la segunda mayor de Birmania con alrededor de 1,5 millones de habitantes, cuyo aeropuerto permanece cerrado y las carreteras y puentes cercanos están dañados, lo que dificulta el acceso a la antigua capital birmana. «Todo está en ruinas (...) Nadie quiere volver a sus casas», dijo ayer a Efe un vecino de la urbe, que prefirió no revelar su nombre. «Los edificios que no han colapsado están inclinados, así que todo el mundo teme que se caigan (...) Los vecinos viven en la calle o a la intemperie, entre las ruinas», añadió.

Según el último recuento del servicio meteorológico de Tailandia, ha habido unas 180 réplicas hasta la noche del domingo, todas inferiores al primer seísmo (de magnitud máxima cercana a 6).

«Debido a las réplicas, la gente está tan asustada de volver a sus casas que, incluso si no están dañadas, prefieren quedarse en la calle y en los arcenes», dice Su Mon Htay, directora de personal para Birmania de Plan Internacional. Imágenes satelitales tomadas por la empresa estadounidense de tecnología espacial Maxar antes y después del seísmo muestran cómo un barrio entero de la ciudad quedó completamente arrasado tras la sacudida, así como templos y puentes.

La situación en Sagaing, municipio prácticamente a la misma distancia del epicentro que Mandalay, es más incierta, con el acceso aún más complicado. «El daño es realmente enorme», dice Afrhill Rances, directora de comunicación para Asia-Pacífico de la Federación Internacional de la Cruz Roja, e indica que sus socios de Birmania afirmaron que «el 70 % de Sagaing está destruido».

El opositor Gobierno de Unidad Nacional (NUG), grupo formado tras el golpe que se declara la autoridad legítima de Birmania, afirmó ayer que el Ejército ha continuado los bombardeos en áreas impactadas por el seísmo, entre ellas Sagaing.

Mientras, las operaciones de rescate a contrarreloj continuaron ayer entre los restos de una torre en obras que colapsó en Bangkok y dejó a decenas de personas atrapadas. Al anochecer, los equipos de rescate no habían conseguido sacar a nadie con vida.