Biden descarta la implicación del Kremlin en el ciberataque al oleoducto
INTERNACIONAL
Más de 10.000 gasolineras se quedaron vacías en Alabama, Georgia, Florida, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Maryland y Virginia
13 may 2021 . Actualizado a las 20:57 h.El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, descartó el jueves la implicación del Kremlin en el ciberataque que ha paralizado durante casi una semana la red de oleoductos que abastecen a la costa este del país. «No creemos que el Gobierno ruso estuviera involucrado», dijo el mandatario en una declaración desde la Casa Blanca.
Biden explicó que tras leer el informe elaborado por el FBI sobre la incursión, sí tiene «fuertes» razones para creer que los piratas informáticos actuaron desde Rusia. Colonial, la propietaria de la infraestructura de más de 8.850 kilómetros, pagó cerca de cinco millones de dólares a los hackers para recuperar los 100 GB de datos robados, según confirmó The New York Times.
Con su aparición pública, el presidente de EE.UU. trató de exhibir su iniciativa para contrarrestar las crecientes críticas desde las filas republicanas por su respuesta a una crisis que ha elevado los precios de la gasolina y ha dejado a miles de consumidores sin abastecimiento. Biden aseguró que su Administración trabaja con la empresa para tratar de recuperar el suministro antes del próximo lunes.
«Que no cunda el pánico». Fue la llamada a la calma del presidente para evitar las largas colas vistas estos días en los surtidores. Desde el miércoles, más de 10.000 gasolineras se quedaron vacías en Alabama, Georgia, Florida, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Maryland y Virginia, según la firma GasBuddy. Biden advirtió a los que intenten aprovecharse de la crisis y prometió trabajar con los gobernadores para controlar el alza de los precios.
A pesar de las medidas extraordinarias aprobadas por Washington, como la relajación de las reglas de transporte o una orden ejecutiva para obligar a las empresas a fortalecer la ciberseguridad, el ataque ha dejado al descubierto el poco control del Gobierno sobre la red energética en manos privadas. «No hacer nada no es una opción», advirtió Biden.