Saab, de testaferro a pesadilla de Maduro

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Manifestantes con camisetas con el rostro de Saab, en un acto en demanda de su excarcelación el pasado mes de febrero
Manifestantes con camisetas con el rostro de Saab, en un acto en demanda de su excarcelación el pasado mes de febrero Miguel Gutiérrez | EFE

Su extradición será un torpedo en la línea de flotación del régimen

20 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Álex Naín Saab Morán, el empresario colombiano de origen libanés que tiene en su poder todas las claves sobre el origen del ingente patrimonio acumulado por Nicolás Maduro, su esposa, hijos y principales allegados, va camino de Estados Unidos en un avión de la DEA para responder ante la Justicia de los cargos que pesan contra él por delitos como conspiración, lavado de activos y enriquecimiento ilícito en nueve países.

Desde su detención el 12 de junio en la isla de Cabo Verde, donde el jet privado en el que viajaba y era seguido, vía satélite, por los servicios de inteligencia norteamericanos, paró a repostar, ni él ni el Gobierno venezolano han escatimado esfuerzos ni recursos para evitar su extradición. Llegaron a contratar los servicios del exjuez español Baltasar Garzón, que asumió en persona -habitualmente, cuando recurren a él, suele personarse algún letrado de su bufete- la defensa de los intereses de tan cualificado cliente. Solo logró un pronunciamiento favorable del Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), a la que pertenece Cabo Verde, pero el Supremo caboverdiano dijo que esta decisión no era vinculante para el país.

Álex Saab, que también es abogado, es consciente que, una vez en manos de la Justicia de EE.UU., se juega una condena de 20 años de cárcel pero no ignora que todo es negociable, que si cuenta y documenta todo lo que sabe de los Maduro, le pueden pasar por mucho menos. Los inquilinos del palacio presidencial de Miraflores también lo saben. Por eso la caída del empresario se ha convertido para ellos en una auténtica pesadilla.