Lo que España puede aprender de Holanda

INTERNACIONAL

Mark Rutte ha conseguido la reelección para un cuarto mandato en los Países Bajos
Mark Rutte ha conseguido la reelección para un cuarto mandato en los Países Bajos PIROSCHKA VAN DE WOUW | Reuters

19 mar 2021 . Actualizado a las 14:23 h.

Democracia es votar y negociar. El austero Mark Rutte, la pesadilla del sur europeo por su negativa a transferir fondos a caño libre para combatir la parálisis económica, seguirá al frente del país tras unas elecciones en plena pandemia que dejan muchas lecciones para España, pero tendrá que convertir sus votos en una mayoría de al menos cuatro partidos que dificultará aún más las relaciones con la UE.

Rutte sale indemne de la recesión económica, de los efectos del virus y de la polémica por los casos de racismo y nepotismo en la adjudicación de las ayudas públicas. Pero no puede decir lo mismo su principal aliado, el democristiano Wopke Hoekstra, aún más duro que Rutte y principal escollo en la negociación de los fondos de recuperación, que ha visto cómo su partido ha perdido peso frente al empuje de la ultraderecha.

Porque esa es otra de las claves: aunque Geert Wilders, su principal referente, ha pasado a ser tercera fuerza con quince diputados (dos menos que la legislatura anterior), lo cierto es que fuerzas aún más ultras que la suya, como el Foro de Thierry Baudet (8 diputados), denunciado por antisemitismo, o sus excompañeros del JA21 (cuatro diputados), que rompieron con su partido no por los insultos y las actitudes racistas, sino en la lucha por el poder, y hasta otra pequeña formación paneuropea, con tres actas, disparan la presencia del ala ultra hasta los treinta asientos de los 150 que conforman la Cámara. Su presencia radicalizará a Hoekstra y Rutte tendrá que elegir entre el que ha sido su principal aliado desde el 2017 o la progresista diplomática Sigrid Kaag, valor emergente en el ala izquierda tras la debacle de los socialistas y los verdes.