Las elecciones en la «rebelde» Taiwán, un examen para el poder de China
INTERNACIONAL
La actual presidenta es favorita en los sondeos y su victoria supondría una derrota para Pekín
10 ene 2020 . Actualizado a las 18:37 h.La actual presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, aspira a renovar este sábado su mandato y ha planteado su estrategia electoral como un referendo sobre la independencia de la isla ante las presiones chinas. La propaganda electoral ha sido directa. Tsai ha aparecido vestida con chaleco antibalas y casco militar en anuncios electorales con el lema: «Frente a China, cada voto tiene poder».
Tsai Ing-wen, de 63 años, parte como favorita y aspira a lograr su segundo mandato al frente del Partido Democrático Progresista (PDP). La presidenta no ha reivindicado abiertamente la independencia de la isla, pero se ha desmarcado del principio de «una sola China» que impone Pekín. Para China, Taiwán solo es una «provincia rebelde» y la reunificación, el único futuro.
Durante su mandato, Tsai ha intentado marcar una agenda propia para la isla. En el apartado económico ha buscado nuevos socios comerciales para no depender de China y en lo social ha apostado por los derechos civiles: se ha acercado a los grupos aborígenes y ha impulsado el reconocimiento de los derechos del colectivo LGTB. Taiwán ha sido el primer país de Asia en reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo. Tsai defiende la necesidad de «preservar la libertad y la democracia» de los taiwaneses frente a Pekín.
Una victoria de la presidenta será una derrota para China, que durante 4 años ha interferido enfriando las relaciones comerciales y aislando diplomáticamente a Taiwán. En el último año, siete países han roto relaciones con Taiwán y ya solo 15 lo reconocen como estado independiente.
Las protestas de Hong Kong, que han mostrado el fracaso de la política «un país, dos sistemas» debido a las interferencias chinas, han sido la mejor campaña para Tsai. Es difícil que los taiwaneses puedan desear una reunificación con esa solución.
Las presiones de Pekín, que ha llegado a amenazar con el uso de la fuerza para recuperar la isla, han beneficiado a la presidenta. En las elecciones locales del 2018 el PDP se había desplomado y ahora parte como favorito.
Las amenazas chinas han provocado que Tsai refuerce la relación con EE.UU. que ha aumentado la venta de armamento a la isla. Para Washington Taiwán es una pieza importante para contener a China en el Pacífico.
El principal rival de Tsai es el líder del Kuomintang (KMT), Han Kuo-yu, de 62 años. Han se impuso en las primarias de su partido al carismático y millonario Terry Gou, fundador de Foxconn, el mayor fabricante mundial de productos electrónicos. Descrito como un político populista, su principal logro ha sido ganar en el 2018 la alcaldía de Kaohsiung, históricamente un bastión del PDP. Han no pertenece a la élite del KMT y por ello trae aires renovadores. El acercamiento del KMT a China provocó su derrota en el 2016 y la pérdida del poder local que poco a poco ha ido recomponiendo.
El candidato no es tan próximo a Pekín como los antiguos cargos del KMT. Ha rechaza la propuesta de «reunificación» de China y defiende que se mantenga el actual statu quo de la isla. A pesar de ello, aboga por estrechar lazos con el gigante asiático para garantizar la seguridad del territorio y el crecimiento económico.
James Soong, del conservador Partido Primero el Pueblo (PFP), es el tercer candidato que puede tener un papel de bisagra entre los dos grandes partidos que han gobernado en la isla.
De los 23 millones de habitantes que tiene Taiwán, unos 19 millones están convocados a las urnas. Se elige al presidente y a los 113 diputados del parlamento, conocido como Yuan Legislativo.