La batalla de la ayuda humanitaria pone a prueba el poder real de Guaidó
INTERNACIONAL
Dos indígenas fueron muertos a tiros por militares en la frontera con Brasil
23 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El pulso que libran Juan Guaidó y Nicolás Maduro llega hoy a su clímax con la batalla por la entrada de la ayuda humanitaria, tras una jornada de máxima tensión en las fronteras de Venezuela. En el límite con Brasil dos personas de la tribu pemón murieron y otras quince resultaron heridas de bala en un enfrentamiento con la Guardia Nacional, en Santa Elena de Uairén (en el parque nacional Gran Sabana), cuando trataban de impedir que los soldados bloquearan una carretera para la entrada de la ayuda, según informó la oengé Kapé Kapé. Varias ambulancias cruzaron la frontera con los heridos, tres de ellos en estado grave, para ser tratados en un hospital brasileño, porque en el centro venezolano no había insumos.
Brasil mantiene su plan de ayuda al país vecino a pesar del cierre fronterizo ordenado por Maduro, aunque «no entrará por la fuerza» al territorio venezolano, aseguró ayer el vicepresidente Hamilton Mourão. Insistió que su país «jamás entrará en situación bélica» con Caracas, «a no ser que sea atacado». Y añadió: «Creo que Maduro no es tan loco».
El presidente chavista señaló ayer que «espera no tener que cerrar también» la frontera con Colombia, pero ha soldado los contenedores que atraviesan desde hace una semana el puente Tienditas para impedir la entrada de las toneladas de alimentos y medicinas que se acumulan en Cúcuta.
Guaidó lanzó por Twitter un «decreto presidencial» en el que ordena la entrada de la ayuda humanitaria. En otro tuit, señala que la muerte de la pareja de indígenas Zoraida García y Rolando García «no quedará impune», y conmina a los militares del sur del país a «entregar a los responsables». «Decidan de qué lado están en esta hora definitiva», dijo.
El pueblo pemón, una de las etnias indígenas más numerosas que quedan en el país, ha reconocido a Guaidó como presidente y hoy ayudará a introducir la ayuda desde Brasil formando una «cadena humana».
Estados Unidos, Colombia y Chile señalaron que impedir el paso de la ayuda será considerado por estos países como un crimen de lesa humanidad. Un alto funcionario de la Administración Trump señaló que «si hay un derramamiento de sangre será culpa de sus Fuerzas Armadas» y tendrá consecuencias.
En Zulia, uno de los portavoces más importantes del chavismo, Pedro Carreño, prometió, con un fusil en el hombro, que los venezolanos «están preparados para cualquier escenario», aunque «queremos la paz y no la guerra». «Este es el escenario en el cual la Fuerza Armada Nacional va a terminar por abandonar a Maduro. El chavismo militar, a través de militares activos, va a terminar por manifestarse», distanciándose de la cúpula gobernante, opinó Rocío San Miguel, directora de la oenegé Control Ciudadano para la Fuerza Armada.
El madurismo guarda silencio sobre la deserción de un íntimo aliado de Chávez
El vídeo de más de cuarenta minutos en el que el general Hugo Carvajal promete lealtad al presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, e insta a sus compañeros de armas a seguir el mismo camino y abandonar al régimen de Nicolás Maduro supone un salto cualitativo en la influencia de los opositores sobre las estructuras de poder del palacio de Miraflores, que optó por guardar silencio ante el anuncio de su antiguo aliado.
Carvajal no es solo un militar. Fue el jefe del servicio de Contrainteligencia de Hugo Chávez, con el que guardaba íntima amistad, y se le presume como uno de los hombres mejor informados de Venezuela. Sus críticos le tachan de oportunista. Y un simple rastreo de su pasado más reciente revela las investigaciones en marcha sobre él por las acusaciones de Estados Unidos sobre sus relaciones con el narcotráfico. Su poder ha ido menguando con los años, pero Hugo Carvajal es el alto cargo más relevante que se ha pasado a las filas opositoras desde la autoproclamación de Juan Guaidó.
Sus palabras fueron especialmente duras en una cuidada escenografía, vestido de negro y con la ciudad de Caracas como fondo. «Has asesinado a cientos de jóvenes en las calles por reclamar los derechos que les robaste, eso sin contar con todos los fallecidos por la falta de medicinas y seguridad. Asume la miseria que has traído sobre nuestra tierra. Asume la crisis humanitaria, la económica, la política y la social con la que has plagado a todo Venezuela», afirmó Carvajal, quien ya rompió relaciones con Maduro en el 2017 tras la creación de la Asamblea Nacional Constituyente.
Otros abandonos
Carvajal no fue el único en dar la espalda a Maduro ayer. Once funcionarios diplomáticos y consulares venezolanos en Estados Unidos declararon su respaldo a Juan Guaidó. Carlos Vecchio y Gustavo Marcano, embajador y ministro consejero designados por Guaidó y reconocidos por el gobierno de Donald Trump, aseguraron en rueda de prensa que 11 de los 56 funcionarios acreditados ante Washington desconocieron al mandatario Nicolás Maduro y aseguraron que otros más se sumarán al movimiento opositor en los próximos días.