«No puedo reconstruir nada, todo ha desaparecido, mi ropa, mi dinero»

J. Hariyanto / H. PEARL LAMPUNG / AFP

INTERNACIONAL

Mohd Rasfan

Alertan de la falta de agua y fármacos para lo supervivientes del tsunami, cuando el balance de muertos se eleva ya a 429

26 dic 2018 . Actualizado a las 10:39 h.

Los equipos de rescate llevaban ayer ayuda a las regiones de Sumatra y Java devastadas por el tsunami que siguió a la erupción del volcán Anak Krakatoa, pero la falta de agua potable y de medicamentos complicaba su tarea entre las miles de personas refugiadas en centros de emergencia. Los trabajadores humanitarios advertían contra los riesgos de una crisis sanitaria cuando el último balance de víctimas se eleva a 429 muertos, más de 1.485 heridos y 154 desaparecidos. «Muchos niños están enfermos, tienen fiebre, dolor de cabeza y no tienen suficiente agua», explicó Rizal Alimin, un médico de la oenegé Aksi Cepat Tanggap, en una escuela transformada en refugio.

Las fuertes lluvias están dificultando las labores de ayuda y rescate, en medio de las advertencias de los expertos de que existe el riesgo de un nuevo tsunami a causa de la actividad volcánica del Anak Krakatoa. Una patrulla de oficiales de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) levanta uno a uno los trozos de madera y hojalata que hasta hace tres días formaban una cabaña turística en la playa Carita, en Java.

Miedo a otra gran ola

«Estoy aquí desde hace tres días», declaró Neng Sumarni, de 40 años. Duerme junto a sus tres hijos y su esposo en el suelo de la escuela, con otras treinta personas. «Tengo miedo, porque mi casa está muy cerca de la playa».