La lucha los pone de acuerdo

María Puerto PEKÍN

INTERNACIONAL

Dos practicantes de ssireum compiten en Andong (Corea del Sur)
Dos practicantes de ssireum compiten en Andong (Corea del Sur) EFE

Seúl y Pionyang presentan una candidatura conjunta a la Unesc

03 dic 2018 . Actualizado a las 15:26 h.

Corea del Norte y su vecina del sur han dado un paso más en su acercamiento al presentar de forma conjunta la candidatura para que el ssirum, o ssireum, una forma de lucha libre, sea catalogado como patrimonio cultural inmaterial por la Unesco. Los dos países, que siguen técnicamente en guerra desde el final efectivo de la contienda en 1953, han unido esfuerzos para que se reconozca una tradición que se practica en toda la península coreana. Esta diplomacia cultural representa un hito histórico y muestra el interés de Pionyang y Seúl por seguir trabajando para rebajar las tensiones y alcanzar la reconciliación. La Unesco ha inscrito este deporte en su lista del patrimonio mundial inmaterial destacando que es una práctica muy popular y que está muy vinculada a la tierra y a la agricultura. La celebración de las competiciones se asociaba originariamente a fiestas tradicionales y al ciclo estacional.

El ssirum, como se conoce en Corea del Norte, o ssireum, nombre que recibe en Corea del Sur, es una forma de lucha libre. Los contendientes se enfrentan en un círculo de arena y llevan una especie de cinturón de tela, conocido como satpa, alrededor de la cintura y el muslo izquierdo. Gana el que consiga tumbar al contrario agarrándolo por el cinturón. La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ha afirmado que «el hecho de que las dos Coreas hayan aceptado fusionar sus respectivas candidaturas no tiene precedentes» y ha destacado que la inscripción «recuerda el poder extraordinario del patrimonio cultural como vector de paz y puente de unión entre los pueblos».

Un gran simbolismo

La candidatura conjunta tiene un fuerte componente simbólico, ya que hasta ahora los dos países habían presentado de forma independiente sus propuestas. Corea del Norte consiguió la inscripción de la canción popular Arirang en el 2014 y un año después se incorporó la elaboración de un referente culinario, el famoso kimchi (col fermentada). Corea del Sur ha sido más activa y tiene una veintena de prácticas declaradas patrimonio inmaterial por la Unesco. La última, en el 2016, la especial técnica de buceo de las mujeres haenyeo de la isla de Jeju.

Seúl y Pionyang están dando pasos simbólicos de acercamiento. El primero fue la participación conjunta en los Juegos de Invierno de Pyeongchang, en febrero pasado. Desfilaron bajo una misma bandera con el mapa de una Corea reunificada y el equipo de hockey sobre hielo femenino estaba formado por jugadoras de ambos países. La cumbre intercoreana celebrada en abril fue histórica y, desde entonces, se sucedieron los gestos de distensión, empezando por rebajar el número de efectivos militares en la frontera. También se llegó a un acuerdo para elaborar un diccionario conjunto que ayude a conciliar las diferencias en la lengua tras 70 años de división.

Un tren al norte

Esta última semana, por primera vez en más de una década, un tren surcoreano ha cruzado la frontera hacia el norte por la zona desmilitarizada que separa los dos países. A bordo del convoy viajaba una delegación de expertos del sur con el objetivo de investigar sobre el terreno cómo ayudar a modernizar el ferrocarril en el norte. El tren llevaba una pancarta con toda una declaración de intenciones: «Caballo de hierro corriendo hacia una era de paz y prosperidad».