El poder judicial de Brasil sale en tromba contra todos los partidos
INTERNACIONAL
Juzga inaceptables sus ataques por luchar contra la corrupción
02 feb 2018 . Actualizado a las 07:15 h.Si es una democracia homologable debe tener separación de poderes y uno de ellos, el judicial, debe actuar con independencia de lo que convenga o no a los partidos que controlan el Legislativo y el Ejecutivo. Es una lección básica para cualquiera que se dedique a la política que, sin embargo, no está clara del todo en Brasil, donde su poder judicial en pleno tuvo que recordársela este jueves a todas las formaciones que lo han criticado por su firme actuación frente a la corrupción.
«Se puede ser favorable o no a una sentencia y se puede intentar modificarla», pero «el desacato, la agresión o el ataque a la Justicia» son «inaceptables», declaró la presidenta del Supremo, Carmen Lucia Antunes, en la ceremonia de apertura del año judicial 2018. Según Efe, al acto asistieron el presidente brasileño, Michel Temer, y los jefes de las cámaras del Senado, Eunicio Oliveira, y de Diputados, Rodrigo Maia, los tres sospechosos de haber incurrido en prácticas corruptas, al igual que varios ministros del Gobierno, y todos disconformes con la actuación, o los supuestos «excesos» del poder judicial en la lucha contra la corrupción, que durante los últimos cuatro años generó un escándalo tras otro y una aguda crisis política e institucional.
El último episodio de ese turbulento embate fue la ratificación y ampliación de la pena impuesta al expresidente Lula da Silva por corrupción, que subió de los 9 años dictados por un juez inferior a los doce años de cárcel impuestos en segunda instancia. Tras la ratificación de su condena, tanto Lula como el Partido de los Trabajadores (PT) arremetieron contra la Justicia e insistieron en que el expresidente fue «víctima» de un juicio «sin pruebas», basado en testimonios de delatores, y enmarcado en una supuesta «persecución política» para impedir que regrese al poder.
Aunque no aludió a la situación de Lula, la presidenta del Supremo declaró que, si bien la justicia «no es la ideal, es la humana», «la ley es la línea divisoria entre la moral y la barbarie» y sin ella «no hay paz social».
La opinión pública no parece tenerlo tan claro. Una semana después de la condena, una encuesta revela que Lula se mantiene como favorito para las presidenciales de este año. Según el Instituto Datafolha el escenario no ha cambiado e incluso, en caso de que el expresidente no pueda ser finalmente candidato, el mayor porcentaje de electores se inclinaría por votar en blanco, pero nunca en su contra. El fundador del PT conseguiría entre el 34 y el 37 % del respaldo. El segundo con más intención de voto es el derechista Jair Bolsonaro, que recoge entre el 16 y 18 % de las preferencias. Pero si Lula no se presenta, lo que crece es el voto en blanco que pasa de entre 14 y 17 % al 32 %.