Temer no tiene aún la mayoría para evitar ser procesado por corrupción
INTERNACIONAL
El fiscal prepara otras dos denuncias contra el presidente de Brasil: por obstrucción a la justicia y por integrar una organización criminal
03 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El presidente de Brasil, Michel Temer, no tiene asegurado hoy el respaldo que necesita en el Congreso para frenar el proceso judicial en su contra. Así lo revelan sondeos realizados por diversos medios. Para que el Supremo pueda juzgarlo, en base a la denuncia presentada por el fiscal general, la Cámara de Diputados debe autorizar el proceso por dos tercios de los votos (342 sobre 513) y separarlo de su puesto por 180 días. Es decir, Temer necesita al menos 172 votos. Sin embargo, según reveló O Globo, apenas 44 congresistas confirmaron que rechazarán la denuncia. Y Folha, que hizo el mismo sondeo, reveló que son 45 por ahora los diputados favorables. El resto se reparte entre los que votarán por llevarle a juicio, los que aún no decidieron (112) y los que no quisieron responder.
La semana pasada, el Supremo entregó la denuncia contra Temer a los diputados. Primero será analizada por la Comisión de Constitución y Justicia y de ahí pasará al plenario para que la vote. El apoyo a Temer, un presidente rechazado por la gran mayoría de los brasileños, cotizará alto. Su abogado reconoció que aún no se puede cantar victoria. Pero eso no significa que no vaya a conseguir respaldo y evite su procesamiento. Deberá remar contra los medios que remarcan que se trata del primer presidente de la historia de Brasil en ser denunciado por corrupción y que las evidencias en su contra son contundentes.
Dos denuncias más
El senador Renan Calheiros, del oficalista PMDB, renunció la semana pasada a liderar la bancada del partido en la cámara alta y dijo que Brasil está siendo gobernado «por un presidiario de Curitiba», en alusión al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, preso por corrupción y responsable del juicio político que apartó de la presidencia a Dilma Rousseff.
Temer no solo fue acusado de corrupción pasiva, sino que el fiscal prepara otras dos denuncias por obstrucción a la justicia y por integrar una organización criminal. Cada una de ellas deberá ser sometida al mismo proceso de votación entre los diputados, lo que representará un desgaste inmenso para un Ejecutivo sin apoyo popular.