Los líderes de la Unión Europea estrenan un «edificio-huevo»

La alegre y colorida sala de reuniones fue concebida para que «la gente que entra con un montón de problemas pueda tener algo de espacio para respirar»

.

Los líderes de la Unión Europea, reunidos en Bruselas en la tradicional cumbre de primavera, estrenaron este jueves el nuevo y llamativo inmueble del Consejo Europeo, que popularmente se conoce como «el huevo».

El inmueble, que ha costado 321 millones de euros, se llama oficialmente Edificio Europa, pero pocos en Bruselas se refieren así a esa llamativa estructura ovalada y enclaustrada en un cubo de cristal que firma el arquitecto belga Philippe Samyn.

Sus 70.646 metros cuadrados recuerdan, además, al lienzo de René Magritte La Clarividencia (1936), metáfora del surrealista belga que presentaba un pájaro enjaulado antes de nacer, todavía en su etapa de huevo. El Edificio Europa funciona desde diciembre del pasado año, y desde inicios del 2017 ha servido para acoger las reuniones de ministros de la Unión Europea, unas 70 cada año. Pero nunca antes había sido empleado como sede para una reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

Estos debaten en la sala plenaria de la tercera planta, en torno a una mesa circular de madera en el centro de una habitación con psicodélica moqueta y colorido techo en arco iris, firmado por el artista belga Georges Meurant, que pretende insuflar alegría a los políticos que gobiernan a más de 500 millones de europeos. El arquitecto jefe de la obra le pidió que crease «una sala de reuniones alegre donde la gente que entra con un montón de problemas pueda tener algo de espacio para respirar», explicó durante su inauguración el pasado diciembre.

El Edificio Europa, concebido con la sensibilidad ecológica que desde Bruselas se le pide al siglo XXI, se encuentra en el corazón del barrio comunitario de la capital comunitaria, frente a la sede de la Comisión Europea, el Berlaymont. Sus 3.750 ventanas están fabricadas a partir de materiales reciclados recuperados en los veintiocho estados miembros de la UE, paneles solares recubren el tejado y un dispositivo sostenible se encargará de recuperar el agua de la lluvia para su reutilización.

El inmueble, que albergará también las oficinas de la presidencia del Consejo Europeo, simboliza la «unidad», la «diversidad» y la «transparencia», según sus creadores. Incluye un sistema para aclimatar el edificio respetando la eficiencia energética que preconizan las instituciones europeas, bombillas de bajo consumo y una estructura diseñada morfológicamente para limitar el uso de acero a un 30 % de un inmueble tradicional. El diseño del Edificio Europa tuvo que adecuarse, además, a varias restricciones técnicas, como por ejemplo no ser demasiado pesado pues reposa sobre un túnel que funciona como arteria para la circulación rodada.

En su puesta de largo para Angela Merkel, François Hollande, Mariano Rajoy, Theresa May y otros líderes europeos, reinó un cierto desconcierto entre corresponsables y enviados especiales, que intentaban aclararse en el laberinto de accesos y pasarelas. Superados esos contratiempos iniciales, los periodistas descubrieron que los líderes de la UE, a su llegada a las cumbres, tiene más fácil esquivar a la prensa si no quieren hacer declaraciones: están a más distancia del lugar habilitado para los reporteros e incluso pueden evitarles utilizando un camino alternativo tras la entrada. Los reporteros gráficos y camarógrafos, en cambio, celebran que en el recorrido desde la entrada hasta la sala tienen más tiempo para inmortalizar a los políticos que deciden sobre el futuro de 500 millones de europeos.

No es la única crítica que ha recibido el «edificio-huevo», pues también hay quienes consideran que supone un elevado dispendio en una época donde predomina la sobriedad presupuestaria. El Edificio Europa sirve de extensión del colindante Justus Lipsius, que toma su nombre de un filólogo flamenco del siglo XVI y se diseñó en los años ochenta, cuando la UE contaba solo con 12 Estados miembros. Ahora hay 28 países miembros aunque, tras la salida del Reino Unido por el «brexit», la Unión Europea se quedará con 27 socios.

En los 227.278 metros cuadrados del Justus Lipsius, que se convirtió en sede de las cumbres europeas en 2002 y conecta con el «huevo» a través de una pasarela aérea, se mantendrá el centro de prensa y las reuniones de menor importancia.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Los líderes de la Unión Europea estrenan un «edificio-huevo»