La oposición critica el coste de la cumbre de los no alineados
14 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Mientras los venezolanos tienen que hacer colas de hasta seis horas para comprar harina, pasta, arroz, azúcar o detergentes y visitar varias farmacias para hacerse con medicamentos como los antihipertensivos o coagulantes, debido a la escasez de alimentos y medicinas que padece el país y que ya ronda el 80 %, según economistas y empresarios, el Gobierno de Nicolás Maduro se gastará 120 millones de euros en la Cumbre de Países No Alineados que comenzó ayer y a la que, hasta ahora, tres mandatarios han confirmado su asistencia.
A la cita de isla de Margarita fueron invitados los 120 miembros del bloque, pero solo once enviarán delegaciones de «alto nivel», lo cual no necesariamente implica que sus jefes de Estado y de Gobierno las encabecen; mientras que otros 52 dijeron que mandarán a representantes.
Esas cifras contrastan con las 82 delegaciones de alto nivel que estuvieron en la anterior reunión, celebrada en Teherán en el 2012. Hasta ahora, solo los presidentes de Irán, Hasán Rohaní; Ecuador, Rafael Correa; y Zimbabue, han confirmado su asistencia.
Tras tildar de «obscenidad» la inversión al encuentro, el diputado opositor Johny Rajal aseveró que con esa cifra «se podría alimentar a toda la población de Venezuela un día, o se podrían dotar de alimentos y medicinas por un mes a todo el estado Nueva Esparta (del que Margarita es parte)». Y la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad Central calculó que con lo gastado en la cumbre se ha podido asegurar el financiamiento de las tres principales casas de estudio durante tres años.
Para protestar contra este dispendio, así como contra la ola de detenciones y allanamientos lanzada por el Gobierno en las últimas semanas la oposición ha convocado a sus seguidores en la isla a realizar una cacerolada todas las noches hasta el domingo, cuando finalizará la cita.
Falta de colaboración
Las críticas contra Maduro no se limitaron al ámbito interno. Ayer el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el jordano Zeid Raad al Hussein, acusó al Gobierno venezolano de ser uno de los ocho que ha obstaculizado la labor de su despacho para velar por los Derechos Humanos. «Durante los últimos dos años y medio, Venezuela se ha negado incluso a emitir una visa para mi representante en la región», denunció Hussein ante el plenario del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra (Suiza).
«Su amplia negación del acceso a mi personal es particularmente sorprendente a la luz de nuestras agudas preocupaciones con respecto a las acusaciones de represión de las voces de la oposición y grupos de la sociedad civil; detenciones arbitrarias; el uso excesivo de la fuerza contra manifestaciones pacíficas; la erosión de la independencia de las instituciones del estado de derecho; y una disminución dramática en el disfrute de los derechos económicos y sociales, con el hambre cada vez más extendida y fuerte deterioro de la salud», agregó.