La Ciudad de México deja de ser distrito federal y se convierte en estado

Redacción AGENCIAS

INTERNACIONAL

La reforma de la Constitución del país le otorga más autonomía para configurarse política y administrativamente

29 ene 2016 . Actualizado a las 22:46 h.

La Ciudad de México se convirtió en el estado número 32 del país, merced a una reforma de la Constitución, con lo que obtiene autonomía para configurarse política y administrativamente.

«La Ciudad de México se mantiene como sede de los poderes de la Unión y capital de los Estados Unidos Mexicanos, pero ahora tendrá autonomía concerniente a su régimen interior y a su organización», dijo el presidente de México, Enrique Peña Nieto, en un acto en el que se promulgó la reforma.

Con este cambio, el Distrito Federal mexicano pasará a llamarse oficialmente Ciudad de México y, ahora, tendrá que establecer una Asamblea Constituyente del estado, que formarán 100 diputados.

La reforma, que además deja en el olvido la fórmula administrativa de Distrito Federal, se gestó desde el 28 de abril del año pasado, cuando el Senado aprobó el dictamen que luego fue modificado por la Cámara de Diputados. En diciembre se aprobó el dictamen final y el 20 de enero fue declarado constitucional.

«La Ciudad de México recibe por fin el reconocimiento que merece. Ahora los habitantes de esta ciudad capital gozarán de una carta propia de derechos», dijo el mandatario en una ceremonia realizada en el Palacio Nacional.Una vez que la declaración de constitucionalidad sea publicada en el Diario Oficial de la Federación, el Instituto Nacional Electoral tendrá 15 días para promulgar la convocatoria para la Asamblea Constituyente.

Este órgano, encargado de elaborar la Constitución de la capital mexicana, será designado en junio próximo para iniciar funciones el 15 de septiembre y concluir las discusiones el 31 de enero de 2017, de manera que el nuevo ordenamiento entre en vigor en septiembre de 2018.

Como Distrito Federal, la capital estaba limitada en su desarrollo integral en la administración gubernamental. Ahora, como Ciudad de México, tendrá autonomía en todo lo concerniente a su régimen interior y a su organización política y administrativa, con lo que queda a la par del resto de estados del país.

«Es por su gente que, desde hace mucho tiempo, esta ciudad ha luchado por su autonomía política. Hoy, después de varios intentos y muchas discusiones, la Ciudad de México ha sido objeto de una reforma constitucional que la proyecta en un diálogo directo con todos los estados», sostuvo el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, quien ahora tendrá las facultades de un gobernador.

«Esta reforma reconoce sin regateos su condición de ciudad capital, que la define como una entidad autónoma, una reforma que le da el respaldo por primera vez de tener una Constitución», agregó, visiblemente emocionado.