Candidatos al borde de un ataque de nervios

Victoria Toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

BRIAN SNYDER | Reuters

Donald Trump anunció el martes que no participaría en el debate de la Fox porque la moderadora no es parcial con él

29 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Los nervios por la inminencia de las primeras votaciones se suman a las imprevisibles sorpresas de Donald Trump para convertir la campaña en un circo. La locura se ha desatado en torno a los debates: los que no van, los que sí quieren, pero en condiciones especiales...

Pero quien sigue acaparando protagonismo es Trump. El martes anunció que no participaría en el debate de de la Fox porque la moderadora, Megyn Kelly, no es parcial con él. La cadena, abiertamente republicana, bromeó sobre que los presidentes ruso e iraní tampoco serían parciales con él si llega a la Casa Blanca, pero el chiste no le hizo gracia.

Trump contraprogramó, a tres kilómetros del lugar del debate a la misma hora, un acto para recaudar fondos para veteranos al que invitó a la CNN, rival de la Fox. En el rifirrafe terció Ted Cruz. El texano acusó a su rival de tener miedo a debatir con él y le retó a un cara a cara el sábado. «Se lo debemos a los hombres y mujeres de Iowa, para que puedan contrastar las opiniones de los dos candidatos más destacados», decía. El reto introducía un intento de soborno: «Nos comprometemos a donar 1,5 millones de dólares a los veteranos si acepta debatir». Horas después, otra la candidata Carly Fiorina subía la apuesta: «Mi campaña ofrece dos millones de dólares para los veteranos por debatir con Trump».

El magnate no respondió a ninguno de los dos.

El cacao montado con los debates no es exclusiva de los republicanos. Los demócratas también tienen montado el suyo, por el mismo motivo, el miedo a las dos primeras votaciones de primarias. Hillary Clinton ha intentado forzar un debate la semana próxima, y Sanders la contestó que él ya propuso que hubiera más encuentros públicos al inicio de la campaña, pero que la antigua secretaria de Estado se negó. El senador le ofrece ahora a Clinton no solo debatir la semana próxima, sino también en los siguientes meses.