Las mezquitas ofrecen té a los franceses

Alexandra fernández coego PARÍS / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

VINCENT KESSLER | REUTERS

Se suman al aniversario de «Charlie Hebdo» abriendo las puertas a los no musulmanes

10 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Las mezquitas francesas no fallaron en el primer aniversario del atentado de Charlie Hebdo y abrieron sus puertas, en medio de la espiral de violencia extremista en la que se ha sumido Francia desde entonces, para tratar de combatir la islamofobia de amplias capas de la población. Más de 2.500 centros de culto, incluida la Gran Mezquita de Paris, acogen entre ayer y hoy a todo aquel que lo desee, musulmán o no, y que esté interesado en descubrir sus dogmas y ritos. Un «té de la fraternidad» lo ha llamado el presidente del Consejo francés del culto musulmán (CFCM) Anouar Kbibech. El objetivo, «iniciar un diálogo para conocerse mejor y romper con la desconfianza».

«Las personas que vengan podrán hacer todas las preguntas que quieran, incluso las más tabúes, sobre nuestra religión», explicó Kbibech. El esfuerzo intenta salir al paso del auge de los dos mayores enemigos de los musulmanes franceses en estos momentos: la radicalización islámica y reacción que provoca en la extrema derecha. «La gente es curiosa. El Frente Nacional atrae a muchos porque no saben qué es el islam. Es necesario que sepan que mandamos un mensaje de paz y de ciudadanía», comentó el presidente de una mezquita de Grenoble que ya abrió sus puertas en otra ocasión en 2014.

A pesar de que otras iniciativas de este tipo se llevan a cabo durante las jornadas del patrimonio, esta vez el objetivo es mantener el «espíritu del 11 de enero», día en el que miles de franceses salieron a las calles con un mensaje de fraternidad en respuesta al atentado.

El presidente de la CFCM recordó la destrucción de una sala de rezo de la ciudad corsa de Ajaccio la pasada Navidad como prueba de la intolerancia creciente e insistió en que los ataques anti-islámicos bien merecen este tipo de iniciativas. Además de ofrecer té y pasteles típicos, algunos imanes han querido ir más allá. En ciertos templos se han propuesto debates, conferencias y talleres de caligrafía. Algunas mezquitas incluso han invitado a sus visitantes a asistir al Salat, las cinco oraciones cotidianas.

La primera jornada se ha cerrado con éxito: según el CFCM, tres cuartos de las mezquitas de ocho de las regiones francesas han participado en la iniciativa. En cuanto a los visitantes, las cifras han variado entre 100 y 300 por templo. El próximo miércoles el consejo se reunirá para fijar este evento de forma anual.

La nota negativa la pusieron algunas mezquitas que han cerrado sus puertas. Desde el comienzo del estado de emergencia declarado tras los atentados del 13 de noviembre, la policía ha realizado una veintena de operaciones en lugares de culto musulmanes y al menos tres han sido cerrados por indicios de que amparaban actividades extremistas.