Un nieto de Jomeini se perfila como líder supremo de Irán

La Voz JERUSALÉN / COLPISA

INTERNACIONAL

ABEDIN TAHERKENAREH | efe

El 26 de febrero los iraníes acudirán a las urnas para elegir un nuevo Parlamento, unas elecciones que pueden confirmar el giro hacia el reformismo del país

26 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La operación de próstata del líder supremo, Alí Jamenei, en septiembre de 2014 acabó con un tabú en Irán. Desde entonces está abierta la sucesión en el puesto más importante de la república islámica, la autoridad máxima política y religiosa, puesto al que presentó su candidatura Hasán Jomeini, nieto del creador del actual Irán, Ruhola Jomeini. Hasán, de 43 años, es profesor en Qom, el Vaticano de los chiíes, dirige el mausoleo donde están enterrados su abuelo y su padre, y anunció hace días su candidatura a la Asamblea de Expertos.

Este órgano formado por 86 clérigos es el encargado de designar y supervisar al guía supremo iraní, y de sus asientos podría salir el próximo líder, según el expresidente Rafsanyani. Tras el anuncio de su candidatura, ahora debe superar el filtro del Consejo de los Guardianes, órgano con poder de vetar todos los candidatos a elecciones parlamentarias, a la presidencia y a la Asamblea de Expertos.

El 26 de febrero los iraníes acudirán a las urnas para elegir un nuevo Parlamento, como hacen cada cuatro años, y una nueva Asamblea de Expertos, que se elige cada ocho. Estas elecciones pueden confirmar el giro hacia el reformismo del país, que comenzó con la llegada a la presidencia del clérigo moderado Hasán Rohani en 2013 y que podría completarse con una cámara de la misma tendencia. El nieto de Jomeini es también una persona cercana a Rohani y al expresidente Jatami, con lo que su elección en el Consejo de Expertos y su posible llegada al puesto de líder sería la pieza final y más importante para el nuevo Irán nacido tras la firma del pacto nuclear con EE.UU.

Fuentes próximas al nieto de Jomeini confirmaron a Reuters que contaría con el visto bueno de Jamenei, quien le habría dicho que «no hay problema» con su nominación, pero que le pidió «cuidado» para no dañar la imagen del apellido Jomeini. «Para una tradición como la chií, en la que es tan importante la familia de Ali (primo y yerno del Profeta al que los chiíes consideran su sucesor), tiene cierto simbolismo. Pero en términos republicanos-islámicos no creo que tenga tanta relevancia porque no creo que la asamblea vote por él solo por ser nieto de Jomeini» apunta Luciano Zaccara, profesor de la Universidad de Catar. Zaccara es de la opinión de que «la prensa de Irán apela a su nombre para recuperar el simbolismo revolucionario en tiempos duros y de negociación con Estados Unidos».