Los «colectivos» convocan una marcha el mismo día en que se constituye la nueva Asamblea Nacional
26 dic 2015 . Actualizado a las 10:25 h.«Llevo toda la vida pasando la Navidad en la misma parte de Caracas. Jamás dieron las 12 de la noche tan en silencio. Es increíble». En 140 caracteres, el presentador de radio, Nehomar Hernández, resumió lo que sintieron los venezolanos en Nochebuena. El atronador espectáculo de personas lanzando fuegos artificiales, dependiendo de su capacidad adquisitiva, dio paso a un silencio ensordecedor.
La profunda crisis económica que vive el país, con una inflación que supera el 200 % y un salario mínimo que no alcanza los 10 euros mensuales, la inseguridad rampante que aleja a la gente de las calles, especialmente de noche, y la preocupación porque el Gobierno ha comenzado una masiva campaña para impugnar la victoria opositora en las elecciones del día 6, han hecho que la tradicionalmente alegre Navidad venezolana haya dejado el sitio a una conmemoración marcada por la escasez y la incertidumbre.
Entre las respuestas que otros usuarios de Twitter daban a Hernández, minutos después de la medianoche, destacaba la irritación por las maniobras del Gobierno, como designar nuevos magistrados del Tribunal Supremo el 23 de diciembre, para quitar fuerza a la nueva Asamblea. «Esperemos que el Gobierno escuche el grito del silencio del pueblo», decía un usuario de la red social. Otro señalaba que «esperaremos al 5 de enero (cuando se instala la nueva Asamblea) para celebrar».
Los síntomas son, sin embargo, preocupantes. En plena Nochebuena una coalición de los denominados «colectivos», generalmente paramilitares que apoyan al Gobierno, anunciaron que ese día, harán una concentración en Plaza Venezuela [alejada del Parlamento, pero un punto neurálgico de la ciudad] «para defender las conquistas populares del proceso revolucionario en la calle, pero también para hacer un llamado a la revisión y rectificación de la dirección del PSUV (partido de Gobierno) y el Gobierno en materia política y económica. Otra razón de ser de la movilización es «buscar las causas últimas que produjeron el revés electoral».
En tanto, el dirigente de la Mesa de la Unidad Democrática, coalición opositora y nueva mayoría política del país, Jesús Torrealba, denunció que el mismo 24 de diciembre, técnicos del PSUV estuvieron tratando de impugnar las elecciones en el remoto estado Amazonas. Un solo diputado que por vía legal le quite el chavismo a la oposición eliminaría la mayoría de los dos tercios del Parlamento. «Los tenemos monitoreados», señaló Torrealba. «En todas partes hay venezolanos dispuestos a desmontar las trampas de la cúpula derrotada», declaró.